Australia no financia Cervarix

Tras la inclusión de la 1ª vacuna contra el virus del papiloma humano tipo 6, 11, 16 y 18 (Gardasil®), el Ministerio de Sanidad comunicaba el pasado 28 de diciembre la inclusión en la prestación farmacéutica de la 2ª vacuna contra el virus del papiloma humano tipo 16 y 18 (Cerverix®). La inclusión de ambas en el calendario vacunal nos plantea una duda: ¿Son las dos vacunas intercambiables?.
El problema tiene su importancia por cuanto las CCAA podrían no vacunar con la misma vacuna –incluso utilizar ambas al mismo tiempo- complicándose esta situación con la movilidad territorial de los pacientes.
Buscando buscando, hemos dado con la decisión que tomó en julio de 2007 el Dpto. de Salud del gobierno Australiano rechazando la financiación pública (Pharmaceutical Benefits Scheme) del Cervarix®. Con una es suficiente. Su decisión es pública y se puede consultar.
Entre otras cosas, el Comité considera que, una vez introducido Gardasil®, la inclusión de una segunda vacuna podría fomentar la competencia, fortalecer acuerdos de suministro y mitiga la posibilidad de problemas de desabastecimiento. Sin embargo, la decisión de introducir una 2ª vacuna no debe basarse en los mismos criterios que motivaron la inclusión de la primera. A diferencia de otros medicamentos, su introducción no mejora la competencia (el paciente/médico no puede elegir qué vacuna quiere administrar) y si que existen diferencias en cuanto a la cobertura (es decir, la protección contra el cáncer de cuello uterino y verrugas genitales) que podría causar problemas complejos, considerando la movilidad de las mujeres entre las distintas jurisdicciones.

Paroxetina: resultados deprimentes

Según refiere el metanálisis de Barbui y cols, en términos de efectividad global y aceptación del paciente, la paroxetina no representa una alternativa superior al placebo en adultos con depresión moderada-severa.
El metanálisis publicado en el CMAJ analiza 29 ensayos publicados y 11 no publicados, con un total de 3.704 pacientes que fueron tratados con paroxetina y 2.687 con placebo. El número de pacientes que abandonaron anticipadamente el tratamiento por cualquier motivo, no difiere entre los dos grupos (RR=0,99 IC99% 0,88-1,11). El porcentaje de pacientes que mostraron una mejoría en su sintomatología de al menos un 50%, fue superior en el grupo de pacientes tratados con paroxetina (RR=0,83 IC99% 0,77-0,90); sin embargo, presentaron mayor probabilidad de abandonar el tratamiento por efectos adversos (RR=1,77 IC95% 1,4-2,18) y de experimentar ideas suicidas (OR=2,55 IC95% 1,17-5,54).