Consenso ADA–EASD de diabetes tipo 2

El primer consenso American Diabetes Association (ADA) y European Association for the Study of Diabetes (EASD) para el tratamiento farmacológico de la diabetes tipo 2, se difundió en agosto de 2006 con gran expectación entre los profesionales. Su actualización en enero de 2008 dejaba a las tiazolidindionas «marcadas» por algunas dudas sobre su seguridad y paralelamente, se producen alertas y restricciones de uso, fijadas por algunas Agencias de Medicamentos, entre otras la AEMPS.
Ahora, se publica anticipadamente en Diabetes Care el último consenso de diciembre 2008, donde ambas sociedades se posicionan claramente sobre algunos de los medicamentos de reciente comercialización, hasta la fecha cubiertos por un interrogante.
Hemos realizado una presentación-resumen (se puede descargar, tener paciencia) con los aspectos prácticos más importantes de este consenso y se compara con otros algoritmos de decisión, como el publicado este año por la Canadian Diabetes Association o el vigente de la Consellería de Sanitat de la Comunidad Valenciana del 2006que quizá deberían revisarse. Datos a destacar del documento:

  • Objetivo de control glucémico claro: <7 de HbA1c

  • Pautas de inicio y titulación de metformna y de insulina

  • Inicio del tratamiento con cambios de estilo de vida y metformina
  • Cuando los objetivos glucémicos no se consigan, añadir medicación y cambiar a nuevos regímenes. No esperar a que “San Glucemín” lo resuelva.
  • En pacientes que no logren los objetivos, añadir insulina tempranamente.
  • Rechazo total a la rosiglitazona
  • De momento, hasta que no se conozca mejor su perfil, no recomiendan Glinidas (nateglinida, repaglinida) o DPP-4 (vildagliptina, sildagliptina)

Interacción clopidogrel IBP: de nuevo en la palestra

De tanto en tanto, surgen en la literatura médica posibles interacciones farmacológicas (mediadas por la inhibición de isoenzimas del citocromo P450) que podrían interferir en la actividad antiagregante del clopidogrel.
Una de las referidas con mayor frecuencia es la interacción con los inhibidores de la bomba de protones (IBP), tratamiento especialmente habitual en pacientes con clopidogrel y aspirina, a pesar de no estar rutinariamente recomendado su empleo . Algunos estudios han descrito esta interacción a nivel bioquímico con omeprazol, pero no con otros IBP como pantoprazol o esomeprazol (Am Heart J 2008, en prensa) y resulta curioso después de tanto tiempo, que todavía no se haya valorado clínicamente el alcance de esta posible interacción, ni aparezca mención alguna en la ficha técnica de este medicamento.
Este debate ha aparecido de nuevo en la reunión científica de la American Heart Association de Orlando, con la presentación de dos estudios observacionales en pacientes a los que se les implantó un stent. Los resultados contradictorios de ambos estudios ha motivado una nota de las sociedades médicas implicadas, informando que estos estudios no implican cambios en la práctica habitual. Recuerdan que el estudio COGENT-1 que se está llevando a cabo en estos momentos, ayudará a responder algunas de estas cuestiones.