El uso de IBP en pacientes hospitalizados aumenta el riesgo de infección por Clostridium difficile

Ya comentábamos hace unos meses (Boletín Hemos Léido abril 2011) que no todos los pacientes hospitalizados debían recibir un IBP, entre otros motivos porque algún estudio publicado ya apuntaba que su uso se había asociado con la aparición de infección nosocomial por Clostridium difficile.
 
Un estudio publicado en Pharmacoterapy (registro gratuito previo) confirma esta asociación, mostrando que los pacientes hospitalizados que llevan un IBP presentan más riesgo de infección por Clostridium difficile  que los pacientes que no lo llevan.

El objetivo del estudio era determinar la incidencia de infección por este germen en pacientes hospitalizados, así como determinar qué características de los pacientes y tratamiento antimicrobiano y supresor de ácido constituían factores de riesgo para la aparición de infección por Clostridium difficile.
 
Se consideró infección por C. difficile la presencia en heces de la toxina A o B de C difficile mediante un test de enzima-inmunoensayo. El periodo de estudio fue enero a diciembre 2009 y se revisaron 11.010 ingresos hospitalarios. De estos, 115 pacientes dieron positivo en el test por lo que la incidencia de infección por C difficile fue de 10,4 casos por cada 1.000 pacientes ingresados. De estos 115 pacientes, 95 (82,6%) recibieron al menos una dosis de tratamiento supresor de ácido, mayoritariamente un IBP.
 
Debido a que el nº de pacientes que recibieron un anti-H2 fue muy pequeño no se pudo hallar correlación entre el uso de estos medicamentos y la aparición de ICD. Sin embargo, sí se comparó la incidencia de infección por C difficile en los pacientes que recibieron un IBP durante el periodo estudiado vs los no tratados con IBP. En el primer grupo, se detectó  infección en 87 de 3.085 pacientes (2,8 %) frente a solo 28 pacientes de  7.925 del segundo grupo (0,4 %), ello con significación estadística (p<0,001).
 


Tal y como señalan los autores, hasta ahora se tenía en cuenta que el uso de antibióticos durante el ingreso hospitalario era un factor de riesgo para padecer una infección por C difficile durante la estancia hospitalaria. Pues bien, este estudio muestra que este riesgo es similar para los pacientes que llevan un IBP solo (13 casos/1.000 pacientes ingresados en tratamiento con antibióticos y 10 casos/1.000 pacientes tratados solo con un IBP). Y este riesgo aumenta dramáticamente cuando el paciente lleva ambos tratamientos (49/1.000 pacientes). 
 
La infección por C difficile es la causa mas frecuente de diarrea nosocomial y es una complicación importante que puede surgir durante la hospitalización. Hay muchas características de los pacientes que aumentan el riesgo de sufrir esta infección que no podemos modificar (edad avanzada, sexo femenino, hospitalización prolongada y comorbilidad). Pero en cambio, sí podemos actuar sobre otros factores de riesgo, y uno de ellos seria la utilización apropiada de los IBP, de ahí la importancia de  evaluar su uso e indicaciones en los pacientes hospitalizados.
Pensemos que el “protector” en ocasiones, no protege tanto…..
 

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