EMA: seguridad a largo plazo de antipsicóticos y bifosfonatos


 
La Agencia Europea de Medicamentos, a través del Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) ha informado que, dentro del Séptimo Programa Marco sobre investigación en seguridad de medicamentos, va a priorizar, entre otros, la vigilancia a los siguientes grupos terapéuticos extensamente utilizados y sus efectos secundarios en la población:
 
Efectos a largo plazo de la seguridad de los antipsicóticos en pacientes con demencia
 
Alrededor de seis millones de personas en Europa padecen demencia. Aunque algunos medicamentos pueden modificar la progresión de la enfermedad, el pilar del tratamiento es controlar los síntomas conductuales y psicológicos de la demencia. Los antipsicóticos se prescriben entre un 20-50% de los pacientes internados en instituciones, sin embargo el porcentaje es menor si el paciente vive en su casa o de sus familiares. Los antipsicóticos se dividen en antipsicóticos convencionales o típicos y los antipsicóticos atípicos en función de su propensión a causar signos y síntomas extrapiramidales y disquinesia tardía. Todos los antipsicóticos actúan a través del receptor de dopamina D2 pero los antipsicóticos atípicos afectan una gama más amplia de receptores, tales como los receptores de serotonina. Algunos atribuyen la diferencia en el perfil de efectos secundarios entre los antipsicóticos típicos y atípicos al efecto modificador de la serotonina mientras que otros postulan que es el tiempo que el receptor D2 está ocupado y la velocidad de disociación.
 
En 2005, el análisis de 17 ensayos controlados con placebo encontró que hubo una mayor tasa de mortalidad en las personas mayores a los que se les prescribieron antipsicóticos atípicos para la demencia. Esto llevó a las advertencias de Europa y en otros lugares sobre el uso de antipsicóticos atípicos en esta población. Sin embargo, la evidencia sobre si este efecto se extiende a los antipsicóticos típicos no esta disponible en gran parte debido a la falta de ensayos clínicos controlados aleatorios de estos fármacos, que se desarrollaron durante la década de 1950.
 
El objetivo del proyecto de la CHMP es investigar y cuantificar el aumento del riesgo de mortalidad en pacientes ancianos con demencia tratados con fármacos antipsicóticos y explorar los factores de riesgo y el mecanismo por el que se produce cualquier riesgo. Las variables a estudiar incluyen la dosis, insuficiencia renal, peso corporal, combinaciones de tratamientos y co-medicación. La investigación deberá generar información que pueda permitir la comparación de diferentes fármacos antipsicóticos con respecto a su riesgo cardíaco y eventos cardiovasculares así como la mortalidad en pacientes ancianos con demencia.
 
Efectos negativos a largo plazo de los bifosfonatos en el hueso
 
Los bifosfonatos son una clase de fármacos que actúan sobre el metabolismo óseo para disminuir la actividad de los osteoclastos. Hay dos subclases de los bifosfonatos: los que contienen nitrógeno (como el alendronato), que inhiben una enzima clave en la vía del mevalonato que conduce a una alteración de las proteínas reguladoras y la pérdida de actividad de los osteoclastos, mientras que los que no contienen nitrógeno (como el etidronato) inhiben la ATP-dependiente de enzimas intracelulares que conducen a la apoptosis de los osteoclastos. En ambos casos, la disminución de la actividad osteoclástica conlleva a la reducción del recambio óseo, aumento de la masa ósea y mejora de la mineralización del hueso.
 
La osteonecrosis de la mandíbula es un evento raro que se ha visto en asociación con el uso de todos los bisfosfonatos autorizados actualmente en Europa. Los factores genéticos pueden ser importantes en el desarrollo de este efecto adverso, y recientes hallazgos sugieren un posible papel del gen RBMS3 (Nicoletti et al., Oncology 2012, 17: 279-287).
 
También se han notificado fracturas atípicas de fémur subtrocantéreas y diafisarias con la terapia con bifosfonatos, sobre todo en pacientes que reciben tratamiento a largo plazo para la osteoporosis. Estas fracturas presentan una morfología diferente de las fracturas ocasionadas por la osteoporosis y se considera un efecto de clase de todos los bisfosfonatos autorizados en Europa.
 
Es difícil detectar los efectos adversos de los bifosfonatos en los huesos debido a factores de confusión. La osteonecrosis de mandíbula, de baja incidencia en la población, fue identificada debido a que varios casos se asociaron con el uso de bisfosfonatos y se realizó un examen más detallado. Del mismo modo, una fractura inusual del fémur después de un trauma mínimo planteó la sospecha de que la causa podía ser un efecto adverso de estos fármacos.
 
El propósito del proyecto de la CHMP es doble:
 
• Generar metodologías para estudiar la relación entre el uso de bifosfonatos y los efectos adversos a largo plazo en el hueso, incluyendo el estudio de la duración óptima del tratamiento con bifosfonatos para la osteoporosis, con el objeto de minimizar los riesgos a largo plazo.
 
• Medir la incidencia de osteonecrosis de la mandíbula y la incidencia de las fracturas femorales atípicas en relación con dosis altas y uso prolongado de bifosfonatos, teniendo en cuenta la duración del tratamiento y diferentes ventanas de tiempo en el que se tiene más riesgo de desarrollar el evento, incluidos los riesgos a largo plazo, así como otros posibles factores (incluyendo los genéticos), así como comparar entre sí los datos sobre seguridad de los diferentes bisfosfonatos.
 

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>