Un ensayo clínico no encuentra beneficios de los probióticos en el cólico del lactante

Se ha publicado en BMJ un ensayo clínico, doble ciego, aleatorizado controlado con placebo realizado para determinar si el probiótico Lactobacillus reuteri reduce los cólicos del lactante. Se trata, según el editorial que acompaña el artículo, del estudio más rotundo y mejor diseñado hasta la fecha sobre este controvertido tema.

Se incluyeron 170 niños menores de 13 semanas, alimentados con lactancia materna o con formulas de lactancia artificial, que presentaron cólico del lactante, definido según los criterios de Wessel modificados: llanto o agitación durante tres horas o más al día, o durante tres días o más en una semana. Se aleatorizaron 85 lactantes al grupo del probiótico Lactobacillus reuteri DSM 17938 (0,2 x 108 UFC por gota) cinco gotas al día por vía oral y 82 lactantes al grupo placebo. La variable del objetivo principal fue la duración de llanto o agitación al mes.

Los resultados al primer mes, mostraron más tiempo diario llanto o agitación en el grupo tratado con probióticos frente a placebo (49 minutos/día más , IC95% 8-90; p=0,02). Sin diferencias entre los grupos en cuanto a los objetivos secundarios y no se identificaron efectos adversos.

 Los resultados del estudio contrastan con otros tres estudios anteriores que sí encontraron que el uso de L. reuteri podría reducir el tiempo medio diario de llanto en el cólico del lactante. Sin embargo la evidencia disponible se había calificado como insuficiente para pronunciarse a favor o en contra de la utilización de esta terapia en estos casos.

 Para los autores hay varias razones posibles para las diferencias en los resultados con estos estudios. Señalan el mayor tamaño de este estudio frente a los previos y que este es ciego a diferencia del estudio de Savino y col.  Que este nuevo estudio es el único que utilizó un diario validado para medir el llanto, lo que reduce la probabilidad de sesgos de memoria. También se señala que pueden existir diferencias en cuanto a la flora intestinal de la población australiana frente a la europea de los estudios previos.

 Concluyen que L. reuteri DSM 17938 no benefició a los lactantes con cólico, alimentados con lactancia materna o con fórmulas de lactancia artificial. Sus resultados difieren de estudios previos más pequeños y no apoyan una recomendación general para el uso de probióticos para tratar los cólicos del lactante.

 Actualmente, se están realizando al menos otros cinco ensayos controlados aleatorios similares a este. Será interesante agrupar los datos de todos los ensayos existentes en un análisis para obtener conclusiones definitivas e investigar si algún subgrupo podría beneficiarse de los probióticos.

One thought on “Un ensayo clínico no encuentra beneficios de los probióticos en el cólico del lactante

  1. Soy pediatra y epidemiólogo. Hace tiempo tengo la hipótesis de que la principal causa de cólicos, hipo, regurgitación y flatulencia del lactante menor es la obstrucción nasal por rinitis alérgica.
    Me explico: la obstrucción nasal en lactantes menores de 2-3 meses, causa muchas molestias debido a que la respiración bucal no es tan eficaz porque su lengua es muy grande en proporción a su cavidad oral. De ahí que cuando el lactante tiene obstrucción nasal y se alimenta, además de respirar por la boca, tiene aerofagia marcada, lo que insufla el estómago causando regurgitación láctea y limitación para alimentarse por el exceso de aire gástrico (es más fácil que regrese la leche a que eructe exceso de aire). Al distenderse el estómago se eleva la cúpula diafragmática y comienza el hipo por impulsos del nervio frénico. Entonces, el aire pasa progresivamente al intestino distendiéndolo (timpanismo) lo que aumenta el peristaltismo (cólicos) y finalmente el exceso de aire es eliminado por vía rectal lo que lleva a flatulencia.
    Esta ha sido la historia no sistematizada de mi práctica clínica pediátrica. El tratamiento que me ha dado resultados es, además de revisar la mucosa nasal para documentar la inflamación nasal (algo que he visto que los colegas no practican durante el examen físico), es aplicar gotas nasales de salino normal y aspirar con pera de hule antes de mamar. Con eso he resuelto casi todos los casos de regurgitación, hipo, cólicos, molestias al mamar. Si la rinitis persiste, prescribo un antihistamínico y todo va bien. Estoy tratando de realizar un ensayo clínico para corroborar esto pero por limitaciones logísticas y de financiamiento no lo he concretado.

    Manuel Alfaro Responder

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