Año 2014: farmacéuticos frente a frente contra el Ébola

En estas fechas navideñas, además de desear a nuestros lectores unas felices fiestas, Hemos Leído quiere reconocer la labor que están realizando los profesionales sanitarios en los países afectados por la enfermedad del virus del Ébola (EVE), y en especial reivindicar a los farmacéuticos, que también están implicados en la primera línea de prevención y tratamiento de esta enfermedad, ejerciendo su actividad en países como Sierra Leona, Guinea o Liberia, ya sea por ser profesionales locales de las zonas afectadas en África occidental ya sea por ser cooperantes internacionales llegados de otros países.

 

Como dice Mohamed Conteh-Barrat, oficial de la organización de regulación profesional farmacéutica de Sierra Leona, “desde el inicio del brote, los farmacéuticos se han enfrentado al riesgo de infección, produciéndose bajas en este colectivo debido fundamentalmente a que, en estos países, es difícil acceder a información fiable para preparar al personal farmacéutico en la lucha contra el Ébola”.
    

Por ello, la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) ha elaborado unos informes (también en español) donde informan cómo pueden colaborar los farmacéuticos (fundamentalmente comunitarios) en el control y prevención del Ébola:
 

  • Comprendiendo la naturaleza de la enfermedad, cómo se transmite y cómo prevenir su propagación; 

  • Conociendo los protocolos de actuación en casos de EVE desarrollados a nivel nacional (incluyendo el centro de derivación más cercano); 

  • Informando, asesorando y educando a la comunidad;

  • Cribando cualquier caso sospechoso y derivándolo de manera oportuna y segura a los centros y a las autoridades sanitarias competentes;

  • Proporcionando los productos adecuados;

  • Alentando a las personas y familias con casos sospechosos de EVE a buscar tratamiento en los centros de salud que cuentan con el medio y el equipo apropiado para tratar a los pacientes con EVE.
     

Nuestros mejores deseos para el 2015 “libre de Ébola”.

Tramadol asociado con mayor riesgo de hipoglucemia


Un estudio observacional publicado en JAMA Intern Med, señala que el inicio del tratamiento con tramadol se asocia con mayor riesgo de hospitalización por hipoglucemia en comparación con la codeína.

El estudio de casos y controles anidados en una cohorte, identifico a 334.034 pacientes mayores de 18 años en una base de datos del Reino Unido, que iniciaron tratamiento con tramadol o codeína por vía oral para dolor no oncológico entre 1998 y 2012.

Los casos fueron todos los pacientes con una primera hospitalización por hipoglucemia y se seleccionaron hasta 10 controles al azar por cada caso emparejados por edad, sexo y duración del seguimiento.

Se identificaron 1.105 casos de hospitalización por hipoglucemia en los cinco años de seguimiento. Incidencia cruda 0.7 (IC95% 0.6-0.7) por mil personas-año en la cohorte. 112 tuvieron un desenlace fatal.

Los 1.105 casos se emparejaron con 11.019 controles. El uso de tramadol se asoció a un 52% más riesgo de hospitalización por hipoglucemia en comparación con la codeína (OR=1.52; IC95% 1.09-2.10). Un segundo análisis mostró que el inicio del tratamiento con tramadol en los primeros 30 días presentaba un riesgo de hipoglucemia mayor (OR=2.61; IC95% 1.61-4.23). No se mostraron diferencias entre los casos que iniciaron el tratamiento con tramadol más allá de los 30 días (OR=1.17; IC95% 0.78-1.75).

La incidencia de hospitalización por hipoglucemia en los primeros 30 días fue de 3,0 por cada 10.000 personas-mes con tramadol (IC95% 1.3-6.0) frente a 0,7 por 10.000 con codeína (IC95% 0.4-1.1).

Para los investigadores, este sería el primer estudio epidemiológico que investiga la asociación entre el uso de tramadol y la hospitalización por hipoglucemia. Proponen que el tramadol puede inducir hipoglucemia a través de sus efectos sobre los receptores de opioides y su actividad inhibitoria sobre la recaptación de serotonina y noradrenalina. Concluyen que la importancia clínica de estos nuevos hallazgos requiere investigación adicional.

En el comentario invitado Tramadol e hipoglucemia una cosa más para preocuparse, sus autores señalan que debido a que la hipoglucemia puede ser potencialmente mortal, los médicos deben mantenerse alerta para esta complicación potencial de uso de tramadol.

Menos es más: medicamentos de cuestionable beneficio en demencia avanzada

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La demencia en estadio avanzado, se caracteriza por un deterioro cognitivo severo y una dependencia funcional total. Los pacientes son incapaces de deambular solos, su capacidad verbal es mínima (<5 palabras seguidas), y es frecuente que aparezcan problemas de disfagia y aspiración. Se sabe que pese a ello, muchos pacientes reciben un promedio de entre 5 y 15 medicamentos al día.
 
En esta etapa terminal, el
Instituto Médico de EEUU recomienda desde hace años que la prescripción de medicamentos se rija únicamente por los objetivos terapéuticos primarios del cuidado de estos pacientes, debiendo minimizarse el resto. El término minimizarse, entraría dentro de lo que conocemos como deprescripción, que según Gavilán y cols confronta dos interesantes preguntas: Primera: ¿es la expectativa de vida menor que el tiempo que tarda el medicamento en obtener beneficios? Y segunda: ¿son congruentes las metas de la atención sanitaria con los objetivos de la prescripción-deprescripción?

cc
…Y sobre este tema versa el artículo recientemente publicado en la
revista JAMA. Presentan los resultados de un estudio transversal, sobre la prevalencia de utilización de fármacos de cuestionable beneficio, en pacientes residentes de hogares de ancianos con demencia avanzada. El trabajo cruza una base de datos de dispensación farmacéutica nacional estadounidense con cobertura de 1,3 millones de residentes, con un conjunto mínimo de datos que incluye información demográfica, funcional, médica, psicológica y del estado cognitivo de los pacientes.
 
Se incluyeron 5.406 pacientes ≥ 65 años y diagnóstico de demencia avanzada, definida como paciente con diagnóstico de enfermedad del Alzheimer u otra demencia, más una valoración con el test de
Mini-Mental State Examination (MMSE) con valores por debajo de 6 (<6 = demencia severa).  El periodo de estudio fue de Octubre 2009 a septiembre 2010. Analizaron las características de cada paciente, los centros residenciales,  y los factores que influyen en llevar pautada o no la medicación, estimando costes asociados. 

Relación de fármacos no apropiados según Holmes  HM. J Am Geriatr Soc. 2008;56(7):1306-1311

Hipolipemiantes

Memantina

Quimioterapia citotóxica

Antiplaquetarios (excluída aspirina)

Antagonistas de receptores de leucotrienos

Inhibidores de Acetilcolinesterasa

Antiestrógenos

Hormonas sexuales

Antagonistas hormonales

Inmunomoduladores

El listado de fármacos considerados de “beneficio cuestionable” en demencia avanzada se basó en criterios publicados previamente, y los costes los calcularon como promedio a 90 días del gasto farmacéutico por paciente, atribuido a esos medicamentos.
 
Resultados:
el 53,9% de los pacientes (2.911) recibían al menos un medicamento con beneficio cuestionable. De entre estos, los prescritos con más frecuencia fueron los anticolinesterásicos (36,4%), la memantina (25,2%) y los hipolipemiantes (22,4%).
 
En los análisis ajustados, tener problemas de alimentación (odds ratio ajustado [ORa]=0,68;IC95% 0,59-0,78), sonda de alimentación (Ora= 0,58; IC95% 0,48-0,70), orden de no resucitar (Ora=0,65; IC95% 0,57-0,75), e inscripción en cuidados paliativos (Ora=0,69;IC95% 0,58-0,82) ofrece una
 menor probabilidad de recibir estos medicamentos.
 
El gasto promedio de estos fármacos a 90 días fue de 816 dólares, lo que representa el 35,2% del total del gasto farmacéutico de estos pacientes.
 
Los autores concluyen que muchos de los pacientes institucionalizados en residencias de ancianos con demencia avanzada reciben medicamentos de dudoso beneficio, que implican considerables costes asociados.