¿Nunca se es demasiado viejo para el tratamiento con estatinas?

Lancet

The Lancet ha publicado recientemente un metaanálisis realizado con los datos de los participantes en 28 ensayos clínicos aleatorizados y controlados para estudiar la eficacia y seguridad del tratamiento con estatinas en personas mayores.

La justificación para llevar a cabo este estudio es que el tratamiento con estatinas ha mostrado reducir los eventos cardiovasculares graves y la mortalidad cardiovascular en un amplio rango de pacientes, pero todavía existe incertidumbre sobre su eficacia y seguridad entre los pacientes más mayores.

En el metaanálisis se incluyeron aquellos estudios con estatinas con intención de reclutar al menos 1000 participantes, y con una duración mínima de 2 años. Se analizaron datos de 28 estudios (n= 186.854 participantes); se subdividieron a los participantes por edad (≤55 años, 56-60, 61-65, 66-70, 71-75 y > 75 años). Se midieron los efectos sobre los eventos cardiovasculares graves (eventos coronarios graves, accidentes cerebrovasculares y revascularizaciones coronarias), la mortalidad por causa específica e incidencia de cáncer, como la razón de tasas (Rate Ratio)  por  cada 1,0 mmol/l de reducción en el colesterol LDL.

Los principales resultados fueron:

  • El 8% de los participantes era > 75 años, (media de edad: 63 años).
  • La duración media del tratamiento fue de 4,9 años.
  • En general, el tratamiento con estatinas produjo un 21% de reducción proporcional en los eventos vasculares graves por cada 1,0 mmol/l de reducción en el colesterol LDL (RR 0,79; ​​IC 95% 0,77- 0,81). Se observó una reducción significativa en los eventos vasculares graves en todos los grupos de edad. Aunque esta reducción disminuyó ligeramente con la edad, no fue estadísticamente significativa.
  • En general el tratamiento con estatinas produjo una reducción del 24% en eventos coronarios graves por cada 1,0 mmol/l de reducción en el colesterol LDL (RR 0,76; ​​IC 95% 0,37- 0,79), y, al aumentar la edad, se observó una tendencia hacia menores reducciones del riesgo en estos eventos.
  • Se observó un 25% de reducción proporcional por cada 1 mmol/l de reducción en el colesterol LDL en el riesgo de procedimientos de revascularización coronaria en los pacientes en tratamiento con estatinas (RR 0,75; IC 95% 0,73-0,78), y esta reducción no presentó diferencias significativas entre los distintos grupos de edad.
  • Similarmente, no hubo diferencias en la reducción proporcional en accidente cerebrovascular de cualquier tipo entre los distintos grupos de edad (RR 0,84; IC95% 0,80-0,89).
  • La reducción en eventos vasculares graves fue similar, independientemente de la edad, entre los pacientes con enfermedad cardiovascular preexistente; pero en los pacientes sin enfermedad cardiovascular previa, la reducción en eventos vasculares graves fue menor en los pacientes más mayores que en los individuos más jóvenes
  • Se encontró un 12% de reducción en la mortalidad vascular por cada 1,0 mmol/L en el colesterol LDL (RR 0,88; IC 95% 0,85-0,91), con una tendencia hacia menores reducciones proporcionales del riesgo en personas mayores, pero esta tendencia no persistió una vez excluidos los ensayos con fallo cardiaco o diálisis;
  • El tratamiento con estatinas no tuvo ningún efecto a cualquier edad sobre la mortalidad no cardiovascular, muerte por cáncer o incidencia de cáncer.

Las conclusiones del artículo son que el tratamiento con estatinas produce reducciones significativas en los eventos vasculares graves independientemente de la edad, pero hay menos evidencia directa de beneficio entre los pacientes mayores de 75 años que no tienen ya enfermedad vascular oclusiva.

 En el mismo número de la revista podemos encontrar un artículo de opinión, donde se preguntan: ¿Nunca se es demasiado viejo para el tratamiento con estatinas?

Señalan que aunque en los mayores de 75 años las estatinas también redujeron los eventos vasculares graves, esta reducción del riesgo fue menor (RR 0,87; IC 95% 0,77- 0,99).

Sin embargo, aunque la reducción del riesgo en las personas mayores de 75 años sea menor al esperado, el tratamiento con estatinas podría estar aún justificado por el mayor riesgo cardiovascular que presentan habitualmente muchas personas mayores.

También señalan algunas limitaciones de este metaanálisis:

  • Los pacientes en los ensayos son estrictamente seleccionados, presentan menores comorbilidades, menores intolerancias y mejores adherencias que la población general.
  • Solo el 8% de los pacientes en los estudios eran mayores de 75 años.

Por todo ello, opinan que se necesitan más estudios en personas mayores para ampliar la evidencia sobre los riesgos y beneficios de las estatinas, concluyendo que el gran desafío actual para los profesionales sanitarios está en transmitir los riesgos y beneficios a los pacientes de una forma que ellos puedan entender y los capacite para tomar una decisión informada.