La Unión Europea define como enfermedad rara aquella que tiene un prevalencia de menos de 5 casos por 10.000 habitantes, lo que equivale a un 6-8% de la población europea. Esto se traduce en una estimación de 29 millones de afectados en la UE-27 y de 3 millones en España.
El término «enfermedades raras» se introdujo en la década de los setenta del pasado siglo, cuando diversos autores llamaron la atención, especialmente en el campo de las enfermedades metabólicas hereditarias, sobre los problemas comunes que tenían estos trastornos poco frecuentes. Las enfermedades raras son un problema de salud y de interés social.
La atención de las enfermedades raras debe ser integral y multidisciplinar ya que suelen ser crónicas, discapacitantes y, en muchas ocasiones, quien padece este tipo de enfermedades necesita una atención que vaya más allá de la asistencia clínica específica que se le ofrece desde un servicio especializado. Esta atención debe plantearse en el contexto del manejo global en el que participan pediatría o medicina de familia en atención primaria, especialidades médicas que manejen el problema clínico específico, farmacéuticos, enfermería, fisioterapia, servicios sociales y apoyo psicológico.
Las opciones terapéuticas son, en general, escasas y poco eficaces. El desarrollo de nuevas terapias y fármacos para estas enfermedades requiere esfuerzos que hagan atractiva la investigación y desarrollo de medicamentos para las enfermedades raras. En este sentido están orientadas las políticas sobre medicamentos huérfanos, entendiendo éstos como aquellos medicamentos de cualquier índole —fármacos, terapia génica, terapia celular— orientados expresamente a tratar las enfermedades raras.
Para mayor información sobre el abordaje en España de las enfermedades raras y la necesidad que tienen las personas afectadas de recibir una atención de calidad, se puede acceder al documento publicado en junio de 2009 “Estrategia en Enfermedades Raras del Sistema Nacional de Salud”, que promueve el Ministerio de Sanidad y Política Social, a través de su Agencia de Calidad.

Recientemente, la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) ha emitido dos informes sobre actualizaciones del tratamiento de enfermedades raras:
Recomendaciones EMEA del tratamiento de la enfermedad de Fabry debido a la continua escasez de Fabrazyme
La enfermedad de Fabry es un error congenito del catabolismo de los glucoesfingolipidos, causado por una deficiencia de la hidrolasa lisosomal alfa-galactosidasa A, es decir, el organismo no puede producir suficientes cantidades de esta enzima.
Esta enzima es responsable de la hidrólisis de los residuos terminales alfa-galactosil de los glucolipidos y las glucoproteínas y su ausencia o disminución significativa produce la acumulación progresiva de los glucoesfingolipidos neutros, como globotriaoilceramida (GL-3) y galabiosilceramida en plasma y lisosomas de múltiples tejidos,por lo que no se eliminan del organismo, sino que permanecen dentro de las células provocando sintomatología compleja y multisistemica.
Las células más comúnmente afectadas se encuentran en los vasos sanguíneos y los tejidos del hígado, el corazón, la piel, y el cerebro. La acumulación de GL-3 en estas células conduce eventualmente a problemas que pueden causar la muerte.
Sintomatología: insuficiencia renal, complicaciones neurologicas e infarto cerebral, enfermedad cardiovascular, disfunción cardíaca, perdida de la audición y tinnitus molestias gastrointestinales, angioqueratomas, fatiga, crisis episodicas de dolor, acroparestesia, hipohidrosis, opacidades corneales, fiebre recurrente, intolerancia al calor y al frío.
La Comisión Europea de Medicamentos Agencia de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) se ha visto obligado a revisar sus recomendaciones anteriores sobre el uso de Fabrazyme® (agalsidasa beta) en el tratamiento de la enfermedad de Fabry, ya que su fabricante Genzyme, por una serie de problemas de fabricación en la planta de producción en Allston Landing (EEUU), no puede atender las necesidades médicas de los cerca de 600 pacientes que reciben este fármaco en Europa a día de hoy. Es por ello que recomienda:
* Situaciones en las que un tratamiento alternativo esté disponible:
- Los pacientes que sean recientemente diagnosticados con esta patología deben iniciar tratamiento con un medicamento alternativo, como Replagal®.
- Los pacientes tratados actualmente con Fabrazyme® a la dosis recomendada de 1 mg / kg cada dos semanas deben seguir en este régimen de dosificación.
- Los pacientes tratados con una dosis menor de 1 mg / kg cada dos semanas deben ser evaluados para cambiar a un tratamiento alternativo, como Replagal®.
* En situaciones en las que el tratamiento alternativo no está disponible o que la continuación del tratamiento con Fabrazyme se considere médicamente imprescindible, los pacientes y los médicos deben saber que se ha observado deterioro de los pacientes tratados con dosis bajas. Manifestaciones cardíacas, dolor y sordera son manifestaciones habituales de la progresión de la enfermedad de Fabry.
* Todos los pacientes, especialmente aquellos que están con una dosis ajustada, deberán someterse a una vigilancia clínica estricta. Cada dos meses se deberá llevar a cabo un examen médico completo, que incluya todos los parámetros clínicos relevantes. Es de suma importancia vigilar el plasma GL-3 o los niveles de GL-3 en la orina, ya que por el momento el nivel de GL-3 es el parámetro más sensible.
Estas recomendaciones son de carácter temporal y no cambian la información del producto aprobado actualmente para Fabrazyme. Ambos medicamentos mencionados para la enfermedad de Fabry tienen la condición de Uso Hospitalario.
Opinión positiva pública EMEA sobre el fármaco Velaglucerasa alfa para el tratamiento de la enfermedad de Gaucher
La enfermedad de Gaucher es una patología minoritaria, genética, multisistémica y grave ocasionada por la carencia de una enzima llamada glucocerebrosidada. Este déficit enzimático provoca que determinados residuos tóxicos grasos se acumulen en el hígado, bazo, huesos y médula ósea.
Los pacientes de Gaucher sufren problemas en esos órganos y conviven con dolor neuropático y articular además de tener sus órganos vitales afectados. Las terapias de sustitución enzimática pueden aliviar la progresión de esta enfermedad y por tanto, pueden mejorar la calidad de vida de estos sujetos.
Hasta ahora, habían autorizado en la UE dos medicamentos para el tratamiento de la enfermedad de Gaucher (Uso Hospitalario):
- Imiglucerasa (Cerezyme®) es una ‘terapia de reemplazo enzimático a largo “que funciona mediante la sustitución de la enzima faltante en pacientes con un diagnóstico confirmado de enfermedad de Gaucher no neuropática (Tipo 1)o neuropática crónica (Tipo 3) que presentan manifestaciones no neurológicas clínicamente importantes de la enfermedad:
• anemia tras exclusión de otras causas, tales como déficit de hierro
• trombocitopenia
• enfermedad ósea tras exclusión de otras causas, tales como déficit de Vitamina D
• hepatomegalia o esplenomegalia.
- Miglustat (Zavesca®) bloquea la producción de glucocerebrosidasa y se utiliza en pacientes que no pueden recibir terapia de reemplazo enzimático.
Y el 6 de junio de 2010, fue autorizada por la Comisión Europea la velaglucerasa-alfa, clasificada como medicamento huérfano (EU/3/10/752), al fabricante Shire Pharmaceuticals Ireland Limited (Irlanda) para el tratamiento de la enfermedad de Gaucher.
Velaglucerasa alfa es una terapia de reemplazo enzimático, ayudando a descomponer la glucocerebrosidasa y detener su acúmulo en el organismo. Velaglucerase alfa se produce por el método conocido como «tecnología del ADN recombinante”: es producido por las células humanas que han recibido un gen (ADN), lo que las hace capaces de producir la enzima.
Esta autorización de la EMEA como “medicamento huérfano” llega en un momento clave para los pacientes de Gaucher que llevan más de un año sufriendo el desabastecimiento de la Imiglucerasa, por problemas de fabricación del laboratorio Genzyme (EEUU).