May 19 2010
Tras la búsqueda de niveles óptimos de hemoglobina en insuficiencia renal crónica

La insuficiencia renal crónica (IRC) es causa de anemia por déficit en la síntesis de eritropoyetina endógena. Esta anemia se asocia a peor calidad de vida y aumento de mortalidad y el tratamiento incluye a los agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEE): epoetina alfa, beta, theta, zeta, darbepoetina y metoxi-polietilenglicol epoetina beta.
Existe controversia acerca de la concentración de hemoglobina a partir de la que se debe iniciar el tratamiento con AEE, así como de la concentración objetivo a la que se alcanzan los beneficios evitando efectos indeseables. Estos últimos incluyen hipertensión arterial, trombosis de fístula arteriovenosa y aumento de eventos cardiovasculares.
Un meta-análisis publicado en Lancet en el 2007, donde se revisaron 9 ensayos clínicos aleatorios que incluyeron a 5143 pacientes con IRC y anemia tratados con eritropoyetina humana recombinante, ya concluyó que el objetivo de una concentración de hemoglobina mayor (típicamente 12-15 g/dL) frente a una concentración más baja (9,5-11,5 g/dL) se asoció con un mayor riesgo para todos las causas de mortalidad, la trombosis arteriovenosa e hipertensión y que las guías de práctica clínica deberían establecer el objetivo de máximos niveles de hemoglobina a conseguir.
Ahora, con unos cuantos ensayos clínicos más, vuelven a evaluar la seguridad de estos fármacos biológicos, con la publicación en Ann Intern Med de la última revisión sistemática de la utilización de AEE en pacientes con enfermedad renal crónica para controlar la anemia.
Los autores consultaron las principales bases de datos (MEDLINE ene66-nov09, EMBASE ene80-nov09 y base Cochrane hasta mar-10; sin restricción de idioma) en busca de ensayos clínicos de al menos tres meses de duración que incluyera a pacientes en cualquier estadio de enfermedad renal crónica y tratados con AEE a cualquier dosis y vía de administración, comparado con placebo, y se compararan diferentes dosis de los mismos con el objetivo de alcanzar valores de hemoglobina altos o bajos.
Se identificaron 1637 trabajos de los que se revisaron 114, incluyéndose finalmente en la revisión 27 ensayos clínicos con un total de 10452 pacientes. Se identificaron 10 ensayos anteriores a 1998 que incluían menos de 160 pacientes, media de 55 y donde el AEE se comparaba frente a placebo y el objetivo de hemoglobina era de 9,5-12,0 g/dL. Los restantes 17 estudios seleccionados incluían mayor número de pacientes (media de 172), se comparaban dos dosis de AEE (a excepción de uno que era frente a placebo) y el objetivo de hemoglobina era alto (12-15 g/dL) o bajo (9-12 g/dL).
La consecución de niveles de hemoglobina más altos se asoció a un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares (RR 1,51; IC 95% 1,03-2,21), hipertensión (RR 1,67; IC 95% 1,31-2,12) y trombosis en el acceso vascular (1,33; IC 95% 1,16-1,53). No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en el riesgo de mortalidad de cualquier origen, episodios cardiovasculares severos o enfermedad renal final, entre objetivos altos o bajos de hemoglobina, aunque las estimaciones puntuales de los resultados no encontraron beneficios clínicos a favor de la obtención de objetivos altos de hemoglobina.
Los autores reconocen que la evidencia disponible para evaluar los efectos del tratamiento con AEE sobre la calidad de vida de los pacientes es de baja calidad, debido a los sesgos en la comunicación de resultados, sugiriendo una posible sobreestimación de los beneficios de la corrección de la anemia, ya que el último gran ensayo clínico realizado no demostraba la eficacia clínica de los AEE sobre la calidad de vida.
La revisión sistemática concluye confirmando que la terapia con AEE orientada a obtener valores más altos de hemoglobina aumenta el riesgo de eventos vasculares fatales en comparación con la terapia de orientación niveles más bajos y que estos resultados deben trasladarse a las guías para adecuar las recomendaciones de práctica clínica a los resultados obtenidos, reclamando la necesidad de futuros ensayos clínicos con dosis fijas de AEE.
¿Existe un nivel mínimo eficaz de hemoglobina?, ¿existe algún subgrupo de pacientes en los que los beneficios alcanzados justifiquen objetivos altos de hemoglobina?, ¿la utilización de otras sustancias, incluido el hierro, en lugar de usar dosis altas de AEE reduciría los riesgos?, ¿son seguras las dosis bajas de AEE?, son cuestiones clave que plantea el editorial que acompaña a la publicación del estudio, titulado Desinflando la burbuja de la hemoglobina, reclamando también ensayos clínicos capaces de dar respuesta a estas cuestiones.

- Tratamiento de la osteoporosis en mujeres postmenopáusicas y en hombres con riesgo elevado de fractura, incluidos aquellos pacientes con una fractura de cadera por traumatismo de bajo impacto reciente.
* 