Aspirina en pacientes diabéticos

A pesar de que existe unanimidad sobre el empleo de ac. acetilsalicílico (AAS) a dosis bajas en prevención cardiovascular 2ª de pacientes diabéticos y también (con alguna que otra controversia) en prevención 1ª, varios estudios apuntan que el grado de cumplimiento de estas recomendaciones todavía es insuficiente.
La revista electrónica BMC Family Practice publica un estudio realizado en Cataluña que evalúa el grado de cumplimiento en pacientes diabéticos, según las indicaciones de la guía de la American Diabetes Association (ADA), y que recomienda el empleo de ac. acetilsalicílico como prevención 2ª y como prevención 1ª en mayores de 40 años con riesgo CV elevado, siempre y cuando no existan contraindicaciones claras.
El estudio observacional retrospectivo incluye 4.140 pacientes diabéticos controlados en 4 centros de atención primaria (edad media 64,1 años, 49% hombres). Los registros se recogieron de la Historia Clínica informatizada.
Llevaban AAS pautado de forma rutinaria el 20,8% [IC95% 19,4-22,2%] de los pacientes con prevención primaria y el 60,8% [IC95% 57,6-64,0%] de los pacientes con prevención secundaria. La proporción de pacientes con otros antiagregantes distintos de aspirina fue del 5,1% y 30,9% respectivamente.

Adherencia al tratamiento en prevención secundaria del IAM

Un estudio Holandés  publicado en la revista Heart muestra la importancia de la adherencia al tratamiento combinado: antiagregante + estatina + betabloqueante y/o IECA para disminuir el riesgo de reinfarto.
Los autores utilizan la base de datos holandesa que relaciona altas hospitalarias con dispensación de medicamentos y que incluye aproximadamente 350.000 pacientes. Extraen los 3.513  pacientes que fueron dados de alta desde 1991 hasta 2000 con diagnóstico de primer IAM y que cumplían los criterios del estudio. Aunque los 389 casos (pacientes con IAM recurrente) mostraban mayor probabilidad de angina o diabetes, el emparejamiento con los controles (pacientes sin recurrencia de IAM) fue globalmente adecuado.
El empleo de uno de los tres medicamentos, durante más del 70% del periodo de estudio, se asoció con una reducción del riesgo del 6% (ns), del 26% (ns) en el caso de emplear dos medicamentos y del 41% (IC95% 6%-63%) en los casos de adherencia a los tres tratamientos.
Es evidente que en este campo, la oportunidad de mejora es considerable. En este caso concreto queda patente, ya que tan solo el 13% de los 3.513 pacientes extraídos de la base de datos estaban siendo tratados con los tres fármacos, pero también en muchos estudios nacionales se ha constatado esta circunstancia.

IMC y mortalidad en pacientes con enfermedad coronaria

Nuevamente vuelve a sorprendernos el estudio retrospectivo que publica la revista Am J Cardiol. Ya notificamos en abril que los pacientes obesos sometidos a cirugía coronaria percutánea no electiva tras infarto agudo de miocardio, presentan menor mortalidad, según un estudio observacional. Ahora, varios autores holandeses publican que en pacientes con coronariopatía conocida o con sospecha de tenerla, la incidencia de mortalidad a largo plazo es inversamente proporcional a su índice de masa corporal (IMC). Es decir, los delgados tienen más riesgo que los obesos.
La cohorte la componen 5.950 pacientes con una edad media de 61 años y el 67% varones. El tiempo de seguimiento medio fue de 6±2 años. La incidencia de mortalidad a largo plazo fue de 39%, 35%, 24% y 20% para delgados, normales, con sobrepeso y obesos, respectivamente.

Antipsicóticos y mortalidad en ancianos con demencia

Ann Int Med publica un estudio retrospectivo canadiense que examina la asociación entre el tratamiento con antipsicóticos convencionales/atípicos y mortalidad por cualquier causa, en ancianos con demencia. Los autores determinan el riesgo de muerte a los 30, 60, 120 y 180 días de iniciar el tratamiento, frente a los no tratados. Los grupos se estratificaron según el tipo de residencia (en casa o institucionalizados).
Los autores recuperan información clínica de
27.259 pacientes. El empleo de antipsicóticos atípicos se asoció con un incremento del riesgo de muerte a los 30 día, tanto en pacientes que viven en su domicilio como en institucionalizados (RR 1,31; IC95% 1,02-1,7 y 1,55; IC95% 1,15-2,07 respectivamente). Este incremento persistía a los 180 días. En comparación con los atípicos, los antipsicóticos convencionales se asocian con un riesgo mayor. Los autores no informan sobre las causas de muerte y advierten que algunos de los factores de confusión que no fueron valorados podrían modificar estas observaciones.

Más ventajas para los obesos

Según el estudio publicado en Am J Cardiol, los pacientes obesos sometidos a cirugía coronaria percutánea no electiva tras infarto agudo de miocardio, presentan menor mortalidad.
Inicialmente los autores plantean la hipótesis de que la obesidad conlleva peor pronóstico a corto y largo plazo, en cirugía coronaria percutánea consecutiva a un IM (no electiva).
Diseñan un estudio observacional con datos obtenidos de ensayos clínicos publicados. Los pacientes se agrupan en tres categorías según su IMC (normal, sobrepeso y obeso) y valoran las característica clínicas basales, el resultado de la intervención y los acontecimientos cardiacos posteriores a la cirugía (muerte, reinfarto, revascularización).
Los pacientes con sobrepeso y obesos representan el 70% del total (2.325 pacientes). Los obesos son más jóvenes y presentaban con mayor frecuencia diabetes, hipertensión y dislipemia, pero significativamente menor mortalidad que los no obesos durante la hospitalización, a los 6 y 12 meses. Paradojas de la medicina.