¿Rosiglitazona, metformina o glibenclamida de 1ª elección en monoterapia para DM tipo 2?

Según la interpretación que hacen los autores del ensayo ADOPT publicado anticipadamente en el NEJM, en los pacientes recientemente diagnosticados de diabetes tipo 2 “de novo”, la monoterapia con rosiglitazona (Avandia®) parece mantener mejor control de la glucemia que metformina o glibenclamida (Daonil®, Euglucon®, Norglicem®) durante los primeros 4-6 años. Los investigadores compararon rosiglitazona, metformina, o glibenclamida como tratamiento inicial.
El ensayo doble ciego (patrocinado por el fabricante, GSK) reclutó a 4.360 pacientes seleccionados al azar para recibir dosis diarias iniciales de 4mg de rosiglitazona, 500mg de metformina, o 2.5mg de glibenclamida. La dosis se incrementó según protocolo, hasta alcanzar la dosis máxima efectiva (4mg de rosiglitazona dos veces al día, 1g del metformina dos veces al día, y 7.5mg de glibenclamida dos veces al día). Se permitió una reducción de la dosis si se producían acontecimientos adversos.
El resultado primario fue el fracaso de la monoterapia (definida como nivel de glucosa en ayuno de más de 10.0 mmol/l (180 mg/dl)).
El análisis Kaplan-Meier demostró una incidencia acumulada de fracaso en 5 años de la monoterapia del 15% con rosiglitazona, del 21% con metformina, y del 34% con glibenclamida. Esto representa una reducción del riesgo del 32% para el rosiglitazona respecto a metformina, y del 63%, con respecto al glibenclamida (P<0.001 para ambas comparaciones).
Un editorial discute el estudio y no hace la misma interpretación que los autores, sino más bien la contraria.

Los antipsicóticos atípicos en esquizofrenia: llueve sobre mojado

El periódico The Guardian publicó el pasado 24 de Noviembre un artículo que hace mención al estudio CUtLASS financiado por NHS Health Technology Assessment Program y publicado recientemente en Arch Gen Psychiatry, con el siguiente titular: “NHS study questions use of new schizophrenia drugs. Según este diario, “Los investigadores comparan los antipsicóticos de primera con los de segunda generación introducidos en 1999 y no encuentran un beneficio claro a favor de los nuevos, a pesar de que cuestan diez veces más”. El investigador principal, comentaba al periódico “Comenzamos el estudio pensando que demostraríamos que las dudas del NHS sobre los datos anteriores eran infundadas. Para nuestra sorpresa, encontramos que los medicamentos antiguos no eran peores que los nuevos y en algunos casos, incluso eran estadísticamente mejores”.
El objetivo de estudio era saber si en pacientes con esquizofrenia que requieren cambio de tratamiento por respuesta inadecua, los antipsicóticos de segunda generación (2ªG) mejoran la calidad de vida al año, comparada con los de primera generación (1ªG). Se planteó un estudio pragmático randomizado con 227 pacientes entre 18 y 65 años. La medida de resultado principal fue la puntuación en la escala de calidad de vida (ECV) a las 12, 26 y 52 semanas. Los pacientes se aleatorizaron al grupo de 1ªG o 2ªG. Cada psiquiatra seleccionó el fármaco a utilizar de cada grupo antes de la aleatorización. En caso de necesidad, el médico podía cambiar el tratamiento de un paciente de un grupo a otro, aunque se le solicitaba que permaneciera al menos 12 semanas con el tratamiento asignado.
A las 52 semanas, se entrevistaron el 85% de los pacientes del grupo 1ªG y el 78% de los de 2ªG. No se observaron diferencias en la variable principal (53,2 vs 51,3), ni en los síntomas, depresión, adherencia al tratamiento, funcionalidad o efectos adversos.
El artículo viene acompañado de dos comentarios editoriales que enlazan este estudio con los resultados del estudio CATIE. Un portavoz de AstraZeneca, (fabricante de quetiapina) dijo que el estudio no valora la eficacia de los fármacos individualmente y que la calidad de vida de los pacientes esquizofrénicos es difícil de medir. El NICE dice que las pautas deberán revisarse en el próximo año.
No es la primera vez que encontramos resultados similares.