Nuevos datos aclaran la relación entre insulina glargina y desarrollo de cáncer


 
Han tenido que pasar cuatro años para despejar las dudas sobre una posible asociación entre el uso de la insulina glargina y el desarrollo de cáncer, ya que, en junio de 2009, tanto la EMEA como la AEMPS emitieron comunicados informando que la bibliografía disponible en ese momento era insuficiente para adoptar medidas reguladoras o recomendar un cambio de tratamiento de los pacientes que utilizan insulina glargina.
 
Esta recomendación tuvo que ser realizada por la alarma surgida tras la publicación en la revista Diabetología, de datos procedentes de cuatro estudios observacionales sobre la posible asociación entre el uso de la insulina glargina y el desarrollo de cáncer, especialmente cáncer de mama.
 
Desde entonces, el CHMP de la EMA solicitó a la empresa que comercializa el medicamento que proporcionara más datos.
 
¿Qué datos se incluyeron en esta revisión de la EMA?
 
La presente revisión incluye datos de tres estudios poblacionales. Dos de ellos fueron estudios de cohortes:
 
         * uno basado en los datos recogidos de alrededor de 175.000 pacientes en el norte de Europa que fueron tratados con insulina glargina, insulina humana o insulina combinada, 
 
         * otro con datos de alrededor de 140.000 pacientes en los Estados Unidos.
 
Ambos estudios analizaron la incidencia de cáncer de mama, colorrectal y de próstata con las diferentes insulinas.
 
El tercer estudio fue un estudio «caso-control» llevado a cabo en Canadá, Francia y el Reino Unido. Este estudio comparó 775 pacientes con diabetes que padecía cáncer de mama con un grupo control de pacientes con diabetes que no tenían cáncer de mama. El objetivo era establecer si existía alguna relación entre las insulinas que los pacientes estaban recibiendo y la aparición de cáncer de mama. Este estudio comparó la insulina glargina con insulina humana y otros tipos de insulina. 
 
La revisión también incluyó datos obtenidos de una búsqueda exhaustiva de estudios en la literatura científica la investigación de la relación entre la insulina glargina y el cáncer.
 
Basándose en la evaluación de estos estudios, el CHMP ha concluido que, en general, los datos NO indican un aumento del riesgo de cáncer con insulina glargina, señalando que no existe un mecanismo conocido por el que la insulina glargina pudiera causar cáncer y que el riesgo de cáncer no se ha visto en estudios de laboratorio.
 
No obstante, la EMA continuará evaluando nuevos datos que están disponibles en esta área, como parte de la vigilancia rutinaria de los medicamentos.
 
(NOTA DE «HEMOS LEÍDO»: No hemos podido enlazar los estudios mencionados a sus lugares de publicación porque la nota de la EMA no contiene bibliografía).
 

FDA: los ARA2 no incrementan el riesgo de cáncer

Comentamos en HL en febrero que nuevos estudios descartaban el riesgo de cáncer de los antagonistas de angiotensina 2 y ahora es la FDA quien tras un análisis propio descarta este riesgo.  
 
La FDA ha completado un metanálisis de 31 ensayos clínicos aleatorios, que incluye más de 150.000 pacientes con una media de seguimiento de 39 meses, con el objetivo de evaluar el riesgo de desarrollar nuevos cánceres en pacientes tratados con ARA2.
 
Los resultados muestran que la tasa de incidencia de cáncer en los pacientes tratados con ARA2 fue de 1.82 por 100 pacientes-año, similar a la tasa en los pacientes no tratados con ARA2 que fue de 1.84 por 100 pacientes-año. El RR de incidencia de cáncer en pacientes tratados con ARA2 fue de 0.99, IC95% 0.92–1.06.
 
 
Tampoco se ha encontrado evidencia de asociación entre ARA2 y mortalidad relacionada con cáncer (RR =1.04; IC95% 0.96-1.13), cáncer de mama (OR=1.06; IC95% 0.90- 1.23), cáncer de pulmón (OR=1.07; IC95% 0.89-1.29), o cáncer de próstata (OR =1.05; IC95% 0.95-1.17). 
 
Finalmente, señalan que los resultados obtenidos son concordantes con otros tres estudios publicados este año: el metanálisis de Lancet Oncol, otro en J. Hypertens y un estudio observacional en Circulation que tampoco sugieren un incremento del riesgo de cáncer asociado al uso ARA2. 

Boletín Hemos Leído (6) 2009

Un nuevo número de Hemos Leído ya está disponible.

– Reflexiones sobre la insulina glargina y posible asociación con desarrollo de cáncer

 

 

Los ingleses revisan la seguridad de finasterida: cáncer de mama en hombres

 
 
La finasterida es un principio activo que se emplea para diversas indicaciones, entre ellas el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata, y la alopecia androgénica.
 
En Reino Unido, como consecuencia de una serie de casos notificados en su sistema de farmacovigilancia y una revisión de la literatura publicada, se ha estudiado la posible asociación entre cáncer de mama en hombres y el uso de finasterida (5 casos con finasterida 5 mg- Proscar®, y un caso con finasterida 1 mg- Propecia®, principalmente durante los 5 primeros años de tratamiento).
A

Esta reacción adversa no resultó ser significativamente diferente a placebo en los ensayos clínicos previos (7·8/100.000 pacientes año vs 3·8/100.000 pacientes año; p=0.328), pero según declara la agencia inglesa, ”los datos muestran una tendencia hacia el cáncer de mama masculino, más frecuentemente en pacientes que habían recibido el finasteride, que en aquellos que no lo hicieron”.aLa agencia reguladora del país ha decidido incorporar esta información a la ficha técnica de los productos afectados y a los prospectos.

  

Por ello, aquellos médicos que tengáis pacientes varones en tratamiento con finasteride: adviértanles que si detectan bultos, dolor o secreción del pezón, se lo comuniquen a su médico.

Comunicado sobre la insulina glargina y posible asociación con desarrollo de cáncer

 
 

 
 
Tanto la EMEA como la AEMPS consideran que la información disponible en el momento actual sobre una posible asociación entre el uso de la insulina glargina (Lantus®) y el desarrollo de cáncer es insuficiente como para adoptar medidas reguladoras o recomendar un cambio de tratamiento de los pacientes que utilizan insulina glargina, salvo que se juzgue conveniente, como medida de precaución, a exclusivo criterio médico.
 
 
Esta recomendación ha tenido que ser realizada por la alarma surgida tras la publicación en la revista Diabetología, de datos procedentes de cuatro estudios observacionales sobre la posible asociación entre el uso de la insulina glargina (Lantus®) y el desarrollo de cáncer. La EMEA ha hecho una nota pública en la que se señalan ciertas inconsistencias: 
 

  • En dos estudios (realizados en Escocia y en Suecia) se ha observado una asociación entre el diagnóstico de cáncer de mama y el uso de insulina glargina en monoterapia. Sin embargo, el grupo de pacientes que utilizaba este análogo de insulina junto con otros tipos de insulina no mostró este incremento de riesgo. No se observó esta asociación con otros tipos de cáncer. En estos dos estudios no se analizó la relación con la dosis de insulina.
  • Un tercer estudio (realizado en Alemania) ha observado una asociación dosis-dependiente entre el uso de insulina glargina y el diagnóstico de cáncer, sin embargo, no se dispone de información de los tipos de cáncer estudiados.
  • En el cuarto estudio (llevado a cabo en Reino Unido) no se observó asociación entre el uso de insulina glargina, u otros tipos de insulina, y diagnóstico de cáncer (de mama, colorrectal, pancreático o de próstata).


Mientras tanto, la AEMPS, a la luz de los datos  publicados puede avanzar las siguientes conclusiones:
  
 

  1. 1. En el momento actual, esta asociación no puede ser confirmada ni descartada y es necesaria una evaluación detallada no solo de los resultados de los mencionados estudios, sino de toda la evidencia científica disponible. 
     
  2. La insulina es un tratamiento  eficaz y seguro y no existe evidencia de que cause cáncer. Los resultados de los estudios, en caso de confirmarse, sugieren que determinados análogos de la insulina de duración prolongada podrían estimular el desarrollo de un cáncer ya iniciado
     
  3. No hay evidencia de riesgo en pacientes con diabetes tipo 1, dado que los estudios incluyeron fundamentalmente pacientes con diabetes tipo 2.
     
  4. Los análogos de insulina de duración de acción corta no parecen asociarse a este riesgo potencial.


El profesor Edwin Gale, editor de Diabetología, y el profesor Ulf Smith, Presidente de EASD (Asociación Europea del estudio de la diabetes), realizan las siguientes sugerencias: «Las personas con diabetes tipo 2 tienen la opción de usar la insulina humana de acción prolongada o mezcla de insulina humana dos veces al día en vez de utilizar una vez al día la glargina. Puede considerar esta opción si ya tiene un cáncer o, para las mujeres, si hay un historial familiar de cáncer de mama.”
  
 
La bolsa, como siempre, refleja las incertidumbres…..

Farmacoepidemiología de la THS y cáncer de mama

En el blog Prescribig Advice for GP se comentan los resultados del estudio publicado anticipadamente en Eur J Cancer, y que encuentra una asociación entre la disminución de uso de la terapia hormonal sustitutiva (THS) y la reducción de las tasas de cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas en el Reino Unido. El estudio observacional retrospectivo, tenía por objeto comparar los datos de prescripción de THS y la incidencia del cáncer de mama.
Como en la mayoría de los países, tras la publicación de los estudios WHI y Million Women Study, el uso de la THS en UK se redujo drásticamente (del 40% al 20% en mujeres de 50-54 años y del 35% al 15% en >55-59 años, entre 2000 y 2006). Paralelamente, los investigadores también encuentran que la incidencia del cáncer de mama había disminuyendo un 0,8% cada año desde 1999, en el grupo de edad entre 50-59. Los autores llegan a la conclusión de que «parece probable que estos dos eventos estén causalmente relacionados».
Otros blogs como el Cancer Research UK también han analizado estos resultados. Ellos son un poco más reservados, pero comentan que «el paralelismo es sorprendente». Se reafirman, además, en el consejo de que: «las mujeres deben tomar THS sólo por razones médicas y durante el plazo más breve posible».

En términos similares, otros estudios realizados en Noruega y Escocia (publicados ambos en Lancet) también han sospechado de esta relación, aunque analizan otras posibles causas, como la implantación de programas de cribado del cáncer de mama.
Creemos oportuno volver a recordar las recomendaciones de la AEMPS sobre el uso de la THS recogidas en octubre del año pasado en Hemos Leído.

Ensayo SEAS: la FDA revisa datos de seguridad.


Hace un mes, Hemos leído vaticinaba que el ensayo SEAS (Simvastatin and Ezetimibe in Aortic Stenosis) iba a dar que hablar y… ya ha empezado. Por lo pronto, la FDA ha emitido una nota rápida sobre su intención de evaluar los datos de seguridad de ezetimiba+simvastatina (Vytorin®), ya que los resultados preliminares del citado ensayo parecen mostrar que este fármaco incrementa el riesgo de padecer cualquier tipo de cáncer, comparado con placebo.
 
Podemos encontrar algún otro estudio que apunta que una disminución de LDL-colesterol se traduce en un aumento de riesgo de cáncer, como el publicado en 2007 en Journal of the American College of Cardiology, pero sorprende que otros estudios prospectivos más largos con estatinas, como el Heart Protection Study, en donde se randomizaron a 20.000 pacientes durante 5 años con 40 mg de simvastatina diarias frente a placebo, no se encontrasen diferencias en incidencia de cáncer entre los brazos del estudio. 
Los datos provisionales del otros ensayos como el SHARP y el IMPROVE-IT (los cuales concluirán en 2010 y 2012 respectivamente) tampoco han mostrado de momento este incremento de riesgo de cáncer con la combinación de simvastatina+ezetimiba. 
En tres meses, la FDA espera recibir los resultados finales de ensayo SEAS y en seis meses espera tener un informe completo para comunicar a los profesionales sanitarios sus conclusiones y recomendaciones. 
Estamos, pues, a la espera de la respuesta para la pregunta que aparece en El Supositorio: ¿hay un nivel en el descenso del LDL-C para reducir el riesgo cardiovascular que pueda verse contrarrestado con el riesgo de cáncer? 

Nueva modificación en la ficha técnica de las eritropoyetinas


La Agencia Europea (EMEA) ha emitido una nota de prensa sobre el empleo de los agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEE) en pacientes con cáncer. Recordamos que la FDA ya inició esta revisión en el 2004.
El Comité de Medicamentos para Uso Humano (CHMP) ha evaluado los últimos estudios que -según dice la nota- muestran cómo los pacientes oncológicos tratados con AEE tienen mayor riesgo de progresión del tumor, de sufrir tromboembolismo y globalmente acorta su supervivencia, comparado con los pacientes oncológicos no tratados. Concluyen que la anemia en estos pacientes debe tratarse con tranfusiones de sangre.
No obstante (¿?) advierten que el empleo de los AEE debe basarse en una evaluación del beneficio y el riesgo, teniendo en cuenta el tipo y estadio del tumor, grado de anemia, expectativa de vida y preferencias del paciente.
En Septiembre de 2007 la Agencia Europea emitió una serie de recomendaciones y modificaciones en la ficha técnica de estos productos. Lamentablemente, en España la AEMPS no informó a sus profesionales. Hemos Leído sí.

Añadido: Nota de la AEMPS 

Modificación de la ficha técnica de Exubera®


La nota de la Agencia Española de Medicamentos informa de siete casos de cáncer de pulmón en pacientes que habían recibido tratamiento con Exubera®.
La información limitada y el hecho de que todos ellos fueran exfumadores, no permite establecer una relación causal. 
Como ya hizo en abril la FDA, la EMEA va a proceder a actualizar la información contenida en la Ficha Técnica y el prospecto de Exubera® y a requerir al laboratorio titular de la autorización, Pfizer, la realización de un estudio de seguimiento para evaluar el posible riesgo de cáncer de pulmón de pacientes que han estado expuestos en ensayos controlados previos. Mientras tanto, recomienda que:

  • Debido a que el medicamento no estará disponible a partir de septiembre de 2008, los profesionales sanitarios que atienden a los pacientes que se encuentren actualmente en tratamiento con Exubera® deben contactar con ellos, al objeto de sustituirlo por otras alternativas terapéuticas.
  • Los pacientes no deben interrumpir ni modificar el tratamiento sin consultar previamente con su médico.
  • A pesar de que no hay confirmación del riesgo y de que el tiempo de exposición en España ha sido relativamente breve, se recomienda a los profesionales sanitarios, como medida de precaución, que realicen una revisión médica a aquellos pacientes que hayan recibido en algún momento tratamiento con Exubera®, en especial si han sido fumadores. El seguimiento se realizará a criterio del médico en función de las características del paciente así como de los factores de riesgo que éste pudiera presentar.

Se puede consultar el documento de preguntas y respuestas de la EMEA

Pfizer notifica un incremento de cáncer de pulmón en pacientes tratados con Exubera


Pfizer anunció ayer en un comunicado de prensa, que iba a proceder a actualizar la ficha técnica de la insulina inhalada Exubera® en EEUU, para incluir información sobre algunos casos de cáncer de pulmón observados en aquel país.
A pesar de que Pfizer anunció en octubre de 2007 la retirada de Exubera® del mercado por razones económicas, algunos pacientes continuaban con el tratamiento.
La nota de seguridad emitida por la FDA y por Pfizer a los profesionales sanitarios en EEUU, informan que en ensayos clínicos se han notificado 6 nuevos casos, entre los pacientes tratados con Exubera® -frente a 1 en el grupo control- a los que se suma un nuevo caso en los estudios post-autorización.
La incidencia de nuevos caso de cáncer de pulmón por mil pacientes/año (p/a) en ensayos clínicos controlados es de 0,13 (5 por cada 3900 p/a) y de 0,02 (1 por cada 4100 p/a) en el grupo comparador. Dado el pequeño número de casos y el hecho de que todos ellos tenían antecedentes de tabaquismo, no se puede establecer con seguridad la causalidad.
Aún así, la Agencia advierte a los médicos y los pacientes que todavía siguen en tratamiento, sobre estas circunstancias.