Boletín Hemos leído… 3(6)2008

 Un nuevo número de Hemos leído ya está disponible.
– Antipsicóticos en demencia: el eterno problema de qué o cuándo
– Estudio AVOID: protección renal con aliskiren y losartán en DM2 y neuropatía
– Mucolíticos: UTB ¿ser o no ser?
Mucolíticos: UTB ¿ser o no ser?

Mucolíticos: UTB, ¿ser o no ser?

Durante muchos años hemos clasificado a los medicamentos mucolíticos y expectorantes como fármacos con utilidad terapéutica baja (UTB) en base a no disponer de evidencia suficiente que demuestre su eficacia clínica. Por ello es justo ahora que se disponen de nuevos datos, se divulguen. El estudio PEACE publicado en Lancet evalúa el efecto de la carbocisteína en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Se trata de un estudio aleatorio, doble ciego, controlado con placebo realizado en 709 pacientes con historia de al menos 2 exacerbaciones de EPOC en los últimos 2 años. El objetivo principal fue la tasa anual de exacerbaciones.
Los pacientes tratados con 1500 mg/día de cabocisteína redujeron el número de exacerbaciones por paciente y año, siendo de 1.01 (DS 0.06) para el grupo de carbocisteina y de 1.35 (DS 0.06) para el grupo placebo lo que supone una reducción del 25% (RR 0.75, IC95% 0.62- 0.92). También se mostraron mejoras en la calidad de vida medidas con el cuestionario de calidad de vida de St. George (SGRQ) de -4.06 puntos en el total (diferencia mínima clínicamente importante: DMCI) y de -11.34 puntos en el apartado de síntomas.No hubo mejoras en la función pulmonar con carbocisteina respecto a placebo, lo que sugiere que los beneficios obtenidos no son debidos a un efecto broncodilatador.
El estudio se suma a las evidencias aportadas por la revisión de Poole PJ y Black PN de la Cochrane sobre mucolíticos en la bronquitis crónica o la EPOC, que concluían que su uso en estas enfermedades se asoció con una reducción pequeña de las exacerbaciones agudas y una reducción algo mayor del número total de días de discapacidad. El beneficio puede ser mayor en los individuos que tienen exacerbaciones frecuentes o prolongadas, o los que sufren ingresos hospitalarios reiterados. Debe considerarse su uso, durante al menos los meses de invierno, en los pacientes con EPOC moderada o grave en los que no están prescritos los corticoides inhalados.