Fármacos bloqueantes de Factores de Necrosis Tumoral (anti-TNF) y riesgo de desarrollar infecciones fúngicas invasivas



Incidiendo en la seguridad de los fármacos anti-TNF (ver HL), la FDA ha remitido una alerta sobre el riesgo de histoplasmosis, coccidiomicosis, blastomicosis, aspergilosis, candidiasis u otras infecciones oportunistas invasivas en pacientes que toman o han tomado inmunosupresores anti-TNF. En ocasiones, la tardanza en reconocer la infección fúngica podría haber causado retrasos en la instauración de los tratamientos antifúngicos e incluso la muerte del paciente.
Se revisaron 240 casos de histoplasmosis declarados en pacientes que tomaron infliximab (207 casos), etanercept (17 casos)  y adalimumab (16 casos) identificándose en la mayoría de los casos el Histoplasma capsulatum de las zonas endémicas de los valles de Ohio y el rio Mississippi. En al menos 21 casos, la histoplasmosis no se reconoció y el tratamiento antifúngico se retrasó. Doce de los 21 pacientes murieron.
La FDA además ha revisado un caso de histoplasmosis en un paciente tomando certolizumab pegol, y otros casos declarados, incluyendo muertes, de coccidiomicosis y blastomicosis en pacientes recibiendo anti-TNF.
Se recuerda a los médicos que deben considerar el elevado riesgo de infecciones micóticas en estos pacientes, los cuales deber ser monitorizados durante y después del tratamiento con anti-TNF, vigilando la aparición de signos o síntomas de posible infección fúngica sistémica como: fiebre, malestar, pérdida de peso, sudores, tos, disnea, infiltraciones pulmonares o enfermedades graves, incluido el shock. Más ojito aún si cabe si estos pacientes viven o viajan a zonas endémicas.

FDA: revisión de los anti-TNF


La FDA ha comunicado en su página de seguridad Medwatch que está procediendo a revisar la posible relación del tratamiento con bloqueantes de TNF (tumor necrosis factor) y la aparición de casos de linfomas y otro tipo de tumores en pacientes jóvenes. Al parecer, desde 1998 se han recibido 30 comunicaciones en este sentido a través del sistema de notificación de acontecimientos adversos, en pacientes que comenzaron a tomar estos fármacos antes de los 18 años para el tratamiento de la artritis juvenil idiopática y la enfermedad de Crohn. Aproximadamente la mitad de estos cánceres fueron linfomas (Hodkin y no-Hodkin).
El comunicado hace énfasis en la necesidad de realizar estudios a más largo plazo para los fármacos autorizados en niños en EEUU (Remicade®, Embrel® y Humira®) dado que este tipo de acontecimientos adversos no se detectan en los ensayos clínicos de pre-autorización. En concreto, ha solicitado la realización de un estudio de este tipo al laboratorio que comercializa certolizumab (Cinzia®), que se iniciará en el 2009 y durará aproximadamente 10 años. Recordamos que Cinzia® fue rechazado por la EMEA  para su empleo en enfermedad de Crohn severa en marzo de 2008.
Hasta que se complete la revisión, la FDA considera que los beneficios de estos fármacos superan los riesgos en determinados niños y jóvenes, para las indicaciones aprobadas.