Volvemos con la citicolina ¿será la última?


 
La citicolina (Somazina®) es uno de los fármacos más veteranos de nuestro arsenal terapéutico. Su indicación actual es el tratamiento de los trastornos neurológicos y cognitivos asociados a accidentes cerebrovasculares (ACV) o traumatismos craneales (TCE) y su empleo reciente ha crecido avalado por algunas revisiones sistemáticas y guías clínicas.
 
A las dudas sobre su eficacia en ACV aportadas por el ensayo ICTUS  ya comentadas, se unen ahora las del ensayo COBRIT (citicoline brain injury treatment trial) en TCE, rubricando el final de la leyenda de la neuroprotección.
 
Para determinar el beneficio de la citicolina en el estado funcional y cognitivo de los pacientes con TCE leve, moderado o severo, el COBRIT planteó un ensayo clínico aleatorio y doble ciego en 1213 pacientes de 8 centros especializados de EEUU. La intervención consistió en la administración de citicolina (2g/día) o placebo 24 horas después del TCE agudo confirmado radiológicamente. El estado cognitivo y funcional se valoró a los 90 días mediante el TBI-Clinical trials network Core Battery.
 
El ensayo fue interrumpido anticipadamente por el comité de seguridad al constatar en el análisis provisional que no se producían cambios el resultado principal: los resultados del Core Battery en los pacientes con citicolina no difieren de los que reciben placebo (OR 0,98 [IC 95%, 0.83-1.15] ) ni de cualquiera de los tests que lo componen. Los resultados no cambian al analizarlos por la situación basal del paciente, por la gravedad de la lesión o restringidos a los sujetos que tomaron al menos el 75% de la medicación de estudio. Tampoco hubo diferencias significativas a 180 días después de la lesión.
 
No se observaron diferencias en cuanto a supervivencia entre los grupos ni en la tasa de eventos adversos.
 
Los autores concluyen que estos resultados ponen en cuestión el empleo de la citicolina en pacientes con TCE. El estudio ha sido financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano con la colaboración del Grupo Ferrer.
 

Citicolina no es eficaz en el ictus isquémico moderado-severo: estudio ICTUS


 
El estudio ICTUS (International Citicoline Trial on acUte Stroke), publicado en Lancet, no ha demostrado eficacia de la citicolina en el ictus isquémico moderado severo.
  
Se trata de un ensayo multicéntrico, aleatorizado, doble ciego y comparaba un tratamiento con citicolina iniciado en las primeras 24 horas tras un ictus isquémico frente a placebo. Se incluyeron 2298 pacientes con ictus moderado grave, de los que 1148 fueron tratados con citicolina y 1150 con placebo. Las dosis de citicolina administradas fueron de 1g cada 12 horas por vía intravenosa durante 3 días, seguido de dosis de 1g cada 12 horas por vía oral durante 6 semanas. 
  
Este estudio es el de mayor tamaño realizado hasta la fecha con citicolina.
 El estudio trataba de confirmar los resultados de un análisis previo de datos acumulados (Stroke 2002; 33: 2850-7) donde dosis de 2000 mg durante 6 semanas se asociaron a una recuperación completa a los 3 meses, siendo necesario un nuevo ensayo que confirmara estos resultados.  
  
El objetivo principal fue determinar la recuperación a los tres meses, medida mediante una combinación de tres escalas utilizadas para la valoración del ictus; índice de Barthel (≤1), escala de ictus NIHSS (≤1) y escala de Rankin modificada (≥95). Como objetivos secundarios se analizaron cada escala de valoración por separado y variables de seguridad que incluyeron mortalidad y efectos adversos graves. 
 
  
Los resultados no muestran diferencias ni en el objetivo principal de recuperación (OR 1.03; IC95% 0.86-1.25, p=0.364). Tampoco en los objetivos secundarios de mortalidad (citicolina 19% vs. placebo 21% p=0.31) ni en los efectos adversos graves (ver apendice complementario).
 Los autores realizaron un análisis conjunto del estudio ICTUS con los 5 ensayos previos y de menor número de pacientes, y no encontró beneficios convincentes para la terapia con citicolina. 
  
Concluyen que citicolina no es eficaz en el tratamiento del ictus isquémico moderado severo
  
En el comentario de Lancet que acompaña al estudio se sugiere una actualización de las guías clínicas de tratamiento del ictus isquémico.