Dosis de antidepresivos: menos es más

Lancet PsychiatrySe acaba de publicar un meta-análisis en Lancet Psychiatry cuyo objetivo ha sido resumir la mejor evidencia disponible actualmente para averiguar cual es la dosis óptima de los fármacos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), de la venlafaxina y la mirtazapina en la depresión mayor.

La pregunta clínica que se plantean se basa en que la depresión es el mayor contribuyente a la pérdida de salud no fatal en todo el mundo. Los antidepresivos de segunda generación son la opción de primera línea para el tratamiento farmacológico de la depresión. Optimizar su uso es crucial para reducir la carga de la depresión; sin embargo, todavía existe incertidumbre sobre la dependencia a estos fármacos y su dosis óptima.

Por ello, hicieron una revisión sistemática y un metanálisis de dosis-respuesta de ensayos clínicos controlados aleatorios doble ciego que examinaron dosis fijas de cinco fármacos ISRS (citalopram, escitalopram, fluoxetina, paroxetina y sertralina), venlafaxina o mirtazapina en el tratamiento agudo de adultos (mayores de 18 años) con depresión mayor, identificados en en el Registro Central de Ensayos Controlados Cochrane, CINAHL, Embase, LILACS, MEDLINE, PsycINFO, AMED, PSYNDEX, sitios web de agencias de licencias de medicamentos y compañías farmacéuticas y registros de ensayos clínicos.

No pusieron restricciones de idioma y la búsqueda se actualizó hasta el 8 de enero de 2016. Las dosis de los ISRS se convirtieron en equivalentes de fluoxetina. Se excluyeron los ensayos de antidepresivos para pacientes con depresión y una enfermedad física concomitante grave.

Los principales resultados fueron la eficacia (respuesta al tratamiento definida como una reducción del 50% o mayor en la gravedad de la depresión), la tolerabilidad (abandonos debido a efectos adversos) y la aceptabilidad (abandonos por cualquier motivo), todo después de una media de 8 semanas de tratamiento (rango 4 -12 semanas).

Se utilizó un modelo de metanálisis de dosis-respuesta de efectos aleatorios con splines flexibles (técnica de suavizado) para ISRS, venlafaxina y mirtazapina.

A través de está búsqueda se identificaron 28.554 registros (24.524 publicados y 4.030 registros no publicados). Se evaluó la elegibilidad de 561 registros publicados y 121 no publicados, y se incluyeron 77 estudios (19.364 participantes; edad media 42,5 años (± 11,0),  60,9% mujeres).

Los resultados fueron:

– Para los ISRS (99 grupos de tratamiento), la curva de dosis-eficacia mostró un aumento gradual hasta dosis entre 20mg y 40mg equivalentes de fluoxetina, y una tendencia plana a disminuir a través de las dosis más altas autorizadas hasta 80mg equivalentes de fluoxetina. Los abandonos debido a efectos adversos aumentaron abruptamente en el rango examinado. La relación entre la dosis y los abandonos por cualquier motivo indicó una aceptabilidad óptima para los ISRS en el rango más bajo autorizado entre 20mg y 40mg de equivalentes de fluoxetina.

– La venlafaxina (16 grupos de tratamiento) tuvo una relación dosis-eficacia inicialmente mayor hasta aproximadamente 75 a 150mg, seguida de un aumento más modesto. La eficacia de mirtazapina (11 grupos de tratamiento) aumentó hasta una dosis de aproximadamente 30mg y luego disminuyó. Tanto la venlafaxina como la mirtazapina mostraron una aceptación óptima en el rango más bajo de su dosis autorizada.

Estos resultados fueron robustos a varios análisis de sensibilidad.

Por tanto, los autores concluyen que para la mayoría de los pacientes que reciben un ISRS, venlafaxina o mirtazapina en el tratamiento de la fase aguda de su episodio depresivo mayor, el rango más bajo de la dosis autorizada probablemente logrará el equilibrio óptimo entre eficacia, tolerabilidad y aceptabilidad, y proponen que las guías de práctica clínica deberían incorporar estos hallazgos.

Nortriptilina mejor que paroxetina en pacientes con Parkinson y depresión

Aproximadamente entre el 40 y el 50% de los pacientes con enfermedad de Parkinson padecen depresión. A pesar de ello, la evidencia disponible que oriente sobre como tratarlos es muy escasa. Neurology  publica ahora un ensayo clínico controlado, doble ciego y randomizado en pacientes con Parkinson y depresión para valorar la eficacia de nortriptilina y paroxetina en estos pacientes.  A pesar del reducido número de pacientes reclutados, la relevancia del ensayo es grande dado que :

  • En la ultima revisión Cochrane  los autores concluyen que no existen suficientes datos sobre efectividad y seguridad de ningún tratamiento antidepresivo como para recomendar su uso.

  • Se trata del EC con medicación de mayor duración realizado y  el primero que compara antidepresivos con distintos mecanismos de acción: nortriptilina (inhibidor de la recaptación de serotonina y noradrenalina) vs paroxetina (un ISRS).

El ensayo incluyó 52 pacientes con Parkinson y depresión, a los que aleatoriamente se les trató con nortriptilina, paroxetina o placebo. La duración fue de 8 semanas y las variables principales fueron: cambio en la escala de Depresión de Hamilton (HAM-D)  a las 2, 4 y 8 semanas y porcentaje de pacientes respondedores  a las 8 semanas. Se estudiaron  como variables secundarias: calidad de vida medida con varios cuestionarios validados, y la mejora en una serie de tests cognitivos.

Los resultados: 

Respecto a los cambios en la HAM-D, la nortriptilina fue superior a placebo a las 2  y 8 semanas (p<0,029 y p<0,002 respectivamente). La paroxetina no fue superior a placebo ni a las 2, 4 o 8 semanas de tratamiento. Por último, la nortriptilina fue superior  a paroxetina a las 2 y 4 semanas (p<0,018 y p<0,016 respectivamente) pero no a las 8 semanas.

Con respecto al porcentaje de pacientes que respondieron adecuadamente al tratamiento, el trabajo mostró un 53% en el grupo con nortriptilina, 11% en el grupo con paroxetina  y un 24% en el grupo con placebo.
En cuanto a las variables secundarias estudiadas, los cuestionarios de calidad de vida no mostraron diferencias entre los 3 grupos
ü Mejoría en el sueño: los pacientes con nortriptilina mejoraron significativamente respecto a los que tomaron placebo
üAlivio de la ansiedad: Nortriptilina fue significativamente mejor que paroxetina y placebo.
üTolerabilidad y seguridad del tratamiento: No hubo diferencias en las tasas de retirada entre los tres grupos.
Comparada con placebo, paroxetina  produjo más efectos adversos que nortriptilina. Tampoco hubo cambios significativos que afectasen a la conducción cardiaca (disminución del intervalo P-R, arritmias) en los pacientes con nortriptilina.
La discusión:

Los autores del trabajo fueron los primeros sorprendidos y advierten de las implicaciones clínicas que estos resultados tienen, ya que, mientras en la practica clínica actual los ISRS aparecen como los fármacos de 1ª elección en pacientes con Parkinson y depresión (en EEUU el 63% de estos pacientes  llevan un ISRS) y los antidepresivos triciclicos son muy poco utilizados, este estudio muestra que nortriptilina es eficaz y paroxetina no fué mejor que placebo. Añaden que, aun no estando clara por ahora la etiología de la depresión en los pacientes con Parkinson, existen indicios que apuntan a una disfunción dopaminérgica, serotoninérgica, noradrenérgica y colinérgica, por lo que sugieren que un fármaco que inhiba la recaptación de serotonina y noradrenalina funcionaría mejor que otro  selectivo de serotonina. Por la misma razón hay ahora en marcha estudios con venlafaxina y duloxetina, antidepresivos no triciciclicos  recaptadores  duales, de los que habrá que estar atentos.

Antidepresivos de 2ª generación: pocas diferencias clínicamente apreciables

El American College of Physicians publica en Ann Int Med unas pautas para el tratamiento farmacológico de los trastornos depresivos mayores en la fase aguda, continuación y mantenimiento, con los llamados antidepresivos de 2ª generación (bupropion, citalopram, duloxetina, escitalopram, fluoxetina, fluvoxamina, nefazodona, paroxetina, sertralina, trazodona, mirtazapina y venlafaxina). La búsqueda de evidencias se limitó a estudios en mayores de 18 años publicados en lengua inglesa, incluyendo los estudios observacionales de más de 12 meses de seguimiento para valorar los efectos adversos.
Según sus autores, los resultados no permiten otorgar ventajas claras a ninguno de los doce fármacos, ni diferencias clínicas significativas en cuanto a eficacia, efectividad o calidad de vida del paciente en la fase aguda de la enfermedad. Globalmente, en el 38% de los pacientes no se logra una respuesta al cabo de 6 a 12 semanas de tratamiento, y el 54% no alcanzan la remisión. Visto lo visto, se establecen las siguientes recomendaciones:

  • Cuando está indicado el tratamiento farmacológico con antidepresivos de 2ª generación, se deberá seleccionar el fármaco sobre la base de su perfil de efectos adversos, su coste y las preferencias del paciente.
  • Una vez seleccionado, debe valorarse de forma regular el estado del paciente, la respuesta al tratamiento y los efectos adversos, a partir de la primera o segunda semana.
  • Se debe modificar el tratamiento si no hay una respuesta adecuada al cabo de 6-8 semanas.
  • El tratamiento debe prolongarse entre 4-9 meses en el caso de un primer episodio, o más en el caso de pacientes que han sufrido 2 o más episodios.

Rimonabant contraindicado en pacientes con depresión mayor y/o que estén recibiendo tratamiento antidepresivo

 

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La AEMPS ha remitido una nota informativa (Ref: 2008/12) en la que actualiza los riesgos de trastornos psiquiátricos asociados a rimonabant. Rimonabant fue autorizado en la Unión Europea en junio de 2006 bajo el nombre comercial de Acomplia® con la indicación de “adyuvante de la dieta y el ejercicio  para el tratamiento de pacientes obesos (IMC≥30 kg/m2) o pacientes con sobrepeso (>27kg/m2) con factores de riesgo asociados como diabetes tipo 2 o dislipemia”.

Pese a ser el tercer fármaco antiobesidad del mercado, tras orlistat (Xenical®) y sibutramina (Reductil®), los efectos psiquiátricos adversos asociados a su administración ya se habían puesto de manifiesto anteriormente. Cronológicamente, en julio de 2007, un año después de su comercialización, la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) publicaba una nota informativa en la que endurecía las advertencias sobre los riesgos psiquiátricos de rimonabant. Unos meses más tarde, en noviembre de 2007, la revista The Lancet publicaba un metaanálisis en el que se examinaban las tasas de graves síntomas psiquiátricos asociados a este fármaco. Los autores instaban a médicos y pacientes a controlar cuidadosamente la aparición de síntomas depresivos o pensamientos suicidas en pacientes que se encontraran tomando rimonabant.
En abril de este mismo año, la revista “Journal of the American Medical Association” (JAMA) ha publicado los resultados de un nuevo estudio realizado con rimonabant en el que, de nuevo, se pone de manifiesto que el uso de rimonabant (Acomplia®) está asociado en algunos pacientes con  importantes efectos neuropsiquiátricos adversos. Al final de dicho estudio el porcentaje de pacientes que sufrió algún episodio depresivo fue de 43,4%.
La nota informativa publicada por la AEMPS anuncia que la ficha técnica de rimonabant (Acomplia®) debe incorporar la siguiente información:

  • El uso de rimonabant está contraindicado en pacientes que tengan depresión mayor y/o estén recibiendo tratamiento antidepresivo.

  • No debe utilizarse rimonabant en pacientes con ideación suicida, o con antecedentes de ideación suicida y trastorno depresivo, a menos que los beneficios del tratamiento se consideren mayores que los riesgos. Por tanto, estos antecedentes deben valorarse en cada caso concreto.Tampoco se recomienda su uso en pacientes con enfermedad psiquiátrica no controlada.

  • Debe vigilarse activamente la aparición de sintomatología psiquiátrica en pacientes en tratamiento con rimonabant, particularmente de sintomatología depresiva.

  • Se debe informar a los pacientes y a sus familiares, especialmente a aquellos con historial de trastornos depresivos/alteraciones del humor acerca de la necesidad de vigilar la aparición de tales síntomas y  consultar de inmediato al médico en caso de que aparezcan.