Aprendamos de los errores con las vacunas para COVID-19

ismpEncontramos en el Institute for Safe Medication Practices una interesante recopilación de errores que se han notificado desde mediados de diciembre hasta el 14 de enero en EEUU, derivados de la utilización de las vacunas para COVID19, tanto con la vacuna de Pfizer/BioNTech, como con la de Moderna, que traducimos y resumimos a continuación:

  1. Errores en la dilución. Suceden al introducir en los viales de Comirnaty® (vacuna que requiere de una reconstitución previa con 1,8 ml de ClNa 0,9%) demasiado diluyente, siendo por tanto las dosis ineficaces, o por el contrario, añadir menos volumen del recomendado, por lo que las dosis pueden provocar mayor número de efectos adversos o quizás más graves.

En uno de los ejemplos (rebuscado, pero que se ha notificado), se sospechó que se había mezclado la vacuna con muy poco diluyente cuando sólo quedaban 0,25 ml al intentar acceder a la quinta dosis. En este caso, las cuatro primeras dosis administradas, presumiblemente eran sobredosificaciones.

Dos supuestos recogidos en prensa:

  • No realizar la dilución del vial: Por supuesto, si no se realiza la dilución que toca, correríamos el riesgo de una importante sobredosis como sucedió en Alemania, en una residencia de tercera edad.
  • No fijarnos en los volúmenes de las dosis que cargamos en la jeringa: Al utilizar viales multidosis hay que cercionarse que el volumen de carga corresponde con 0,3 ml con Comirnaty® y con 0,5 ml con Moderna®. Si no nos fijamos, correremos el riesgo de sobredosis como sucedió en Israel, en donde a una persona le administraron lo que quedaba en un vial, que se correspondía con 4 dosis.

¿Cómo prevenir/evitar este error?

Como se indica en la ficha técnica de la vacuna de Comirnaty®, se requiere una reconstitución previa siguiendo unos pasos. El vial de origen contiene 0,45 ml, al que se le añaden 1,8 ml de ClNa al 0,9%, resultando un volumen de 2,25 ml. De ahí saldrán  5 ó 6 dosis de 0,3 ml, dependiendo del volumen muerto de la jeringuilla que se utilice (importantísimo). Si quedan sobrantes en el vial que no alcancen a una dosis completa, se debe desechar, y NO se deben combinar con volúmenes de vacunas de otros viales.

Recientemente la USP (Farmacopea de Estados Unidos) ha publicado un documento con información sobre la preparación segura en jeringas de las vacunas mRNA frente a la COVID-19. La posibilidad de precargar las dosis de vacuna en jeringas precargadas con un intervalo de 6 horas (desde la dilución y carga (Comirnaty®) o la carga (Moderna®), podría agilizar mucho el proceso de vacunación y evitar muchos errores.

fapsFarmacéutico de Atención Primaria en Inglaterra preparando el 18 de diciembre jeringas precargadas de vacuna COVID19 en un Centro de Salud. Fuente: @DudleyMedicines https://twitter.com/DudleyMedicines/status/1339709722702823426

 

 

Confusión con viales de otros medicamentos. En EEU, se encuentra aprobado para covid19 el casirivimab (AC monoclonal cuyo acondicionamiento no está identificado en la etiqueta). Los viales de la vacuna de Moderna® y estos de casirivimab tienen ambos la tapa roja, por lo que se han declarado errores de administración por confusión de viales.

 2. Desperdicios de dosis

Se han notificado desperdicios de dosis por contaminación del vial, o porque al dejar una jeringa precargada no tenía el capuchón sobre la aguja, y/o el protector de seguridad estaba bloqueado sobre la aguja, por lo que esa dosis no se podía administrar.

Otra de las causas por las que se desperdician dosis es por utilizar jeringas no apropiadas, en las que hay un volumen muerto tal que es imposible sacar la sexta dosis de los viales de Comirnaty® .

El último tercer supuesto identificado de pérdida de dosis es cuando la programación de la vacunación no contempla que las personas a las que se cita para vacunar puede que no se presenten, o se cometan errores en la citación. Esto pueden suponen pérdidas de dosis que no se pueden utilizar al día siguiente, si las dosis ya están precargadas.

  1. Administración a personas fuera del rango de edad (menores de edad)

Si, se han descrito casos de haber vacunado con Moderna® a un menor de 17 años, y a otro de 15 años que recibió la vacuna de Comirnaty®. Recordamos que están indicadas:

Comirnaty®: en  ≥16 años

Moderna®: en ≥ 18 años

  1. Errores al programar las segundas dosis

Se han declarado errores en la citación de la segunda dosis cuando se emplean formularios en donde los pacientes insertan su mail (con posibilidad de equivocarse) para recibir la cita de la segunda dosis.

  1. No estar preparado para tratar una reacción alérgica

Según la CDC, la tasa de reacciones alérgicas graves es de 11,1 por millón de dosis. La mayoría de las personas que tuvieron una reacción alérgica grave tenían un historial documentado de alergias. Conviene estar preparado para poder atender una reacción de anafilaxia, formar al personal, y asegurar los 15 minutos de espera tras la vacunación (30 minutos si tienen antecedentes)

RECOMIENDAN

  • Elegir bien los lugares de vacunación que aseguren suficiente espacio para tener a las personas en observación tras la vacunación, pudiéndolos tratar si apareciese una reacción anafiláctica, y se puedan mantener las recomendaciones de distancia social y otras.
  • Instruir y formar bien a los equipos de vacunación tanto en el almacenamiento, preparación como en la administración de las vacunas covid19. Documentarlos bien para evitar los errores más frecuentes.
  • Dispensar jeringas preparadas por los servicios de farmacia. Si es posible dentro del plazo para la estabilidad de la vacuna a temperatura ambiente (6 horas) y la programación del paciente, haga que la farmacia verifique la cantidad de vacunas necesarias cada día (para evitar el desperdicio) y dispense jeringas etiquetadas y precargadas de la vacuna para los puntos de vacunación diariamente. Verificar que la tapa de la aguja esté asegurada en todas las jeringas de vacuna antes de dispensar.
  • Si es posible, implementar doble check independiente en el proceso de dilución y preparación de la vacuna de Comirnaty®
  • Maximizar las dosis extraídas de los viales. Siempre que sea posible, utilizar jeringas / agujas de bajo volumen muerto para extraer tantas dosis como sea posible de la vacuna COVID-19 de cada vial.
  • No mezclar en las neveras los viales de las vacunas con otros medicamentos que puedan inducir a error. Almacenar cada tipo vacunas por separado. Para evitar confusiones, no almacene las vacunas Pfizer-BioNTech y Moderna juntas.
  • Planificar las dosis de vacunas sobrantes. Hay que asegurarse de que el proceso de programación de la vacuna sea eficiente, preciso e incluya un sistema de comunicación válido para recordar a los pacientes y confirmar sus citas. También hay que establecer un proceso estándar (por ejemplo, una lista diaria de receptores de vacuna alternativos, fácilmente disponibles) para tratar las dosis sobrantes al final de una jornada de vacunación en un punto determinado (pero dentro de los tiempos permitidos si el vial está fuera de la nevera, o ya se encuentra reconstituído). Hay que preparar vacunas en lotes pequeños, para las citas confirmadas y así minimizar las dosis sobrantes al final del día.
  • pnt anafilaxiaEstar preparado para reacciones alérgicas. En todos los puntos de vacunación se debe estar preparado para tratar inmediatamente una reacción anafiláctica. Debe de disponerse de material y medicación necesaria, con adrenalina precargada o en autoinyector. Los pacientes deben permanecer en observación al menos 15 minutos tras la vacunación (30 min si tienen antecedentes de reacciones alérgicas de cualquier gravedad a una vacuna o terapia inyectable, o antecedentes de anafilaxia debido a cualquier causa). La administración de la vacuna a pacientes con una reacción alérgica grave conocida a los ingredientes de las vacunas Pfizer-BioNTech y Moderna, incluido el polietilenglicol, o una reacción de cualquier gravedad al polisorbato (debido a una posible hipersensibilidad cruzada al polietilenglicol) está CONTRAINDICADA. Los pacientes con anafilaxia después de la primera dosis de vacuna no deben recibir la segunda dosis de vacuna.
  • Establecer un flujo de trabajo y de programación. La programación de la vacunación debe evitar que se cite a menores de 16 años, y en caso de pacientes de 16 y 17 años solo podrán recibir la vacuna de Pfizer-BioNTech.
  • Establecer un sistema de comunicación para confirmar todas las citas de vacunas, incluso para los pacientes programados para recibir su segunda dosis de vacuna. Si depende del correo electrónico, hay que responder a todas las entregas no confirmadas con llamadas telefónicas u otros medios de comunicación rápida. Considerar establecer una «línea directa» para preguntas sobre la programación de vacunas.
  • Notificar todos los errores de vacunas y las reacciones adversas, en España a través de notificaram.es. Los errores de medicación también pueden notificarse a través de ISMP, y en la Comunidad Valenciana, a través de SINEA. Los pacientes vacunados deben recibir una hoja de información invitándoles a notificar también cualquier sospecha de RAM a través de www.notificaram.es

msc vacunas

El 12 de enero, desde el ISMP España en colaboración con el Ministerio de Sanidad y la AEMPS, han elaborado un documento de 6 páginas sobre “Recomendaciones para utilizar con seguridad las vacunas frente a la COVID19”, dirigidas a las instituciones y profesionales sanitarios, de recomendable lectura:

 Planificar la campaña de vacunación:

  • Planificar el programa: tiempos, espacios que aseguren distanciamientos, procedimientos de limpieza, listados de pacientes a vacunar, dónde cuando y con qué vacuna, almacenamiento y conservación de vacunas, equipos de vacunación con personal necesario para minimizar errores, accesos al os sistemas informáticos para el registro y seguimiento vacunal en los puntos de vacunación, disponer de material apropiado (jeringas de volumen a apropiado,…)
  • protocolos de manejo de vacunas: documentación sobre contraindicaciones y precauciones, instrucciones para almacenar, preparar y administrar vacunas, instrucciones sobre registro de la vacunación, procedimientos de emergencia ante una RAM (reacción alérgica) y medicación necesaria, información sobre como notificar los acontecimientos adversos tras la vacunación
  • Establecer un plan para evaluar los procedimientos de la primera fase: detectar incidentes y corregir desviaciones

Informar y formar adecuadamente a los profesionales sanitarios que manejan las vacunas:

  • Materiales con información sobre las diferentes vacunas, características y puntos críticos
  • Formar en buenas prácticas, sobre los errores y las medidas para prevenirlos

Asegurar correcto almacenamiento de las vacunas:

  • Registro de Tª, cadena de frío
  • Almacenar de forma organizada las vacunas para evitar errores: separarlas de otros medicamentos, separar cada tipo de vacuna con los datos de validez (5 días en nevera desde que se extrae del ultracongelador la de Comirnaty®, y 30 días en nevera la de Moderna®), protegerlas de la luz.

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Establecer un PNT de preparación y administración de las vacunas

  • Un PNT para cada tipo de vacuna y vacunar sólo con un tipo de vacuna. Organizar zona de preparación, utilizar jeringas de volumen adecuado, verificar volumen del diluyente, trabajar en la zona con un solo vial, etiquetar jeringas preparadas utilizando etiquetas preimpresas.

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Ejemplo de etiquetas preimpresas para jeringas precargadas

  • Antes de administrar la vacuna: confirmar identidad de la persona, dosis, vacuna, historial de vacunación… Antes de la segunda dosis: comprobar tiempo transcurrido desde la primera dosis, posibles efectos adversos…. Administrar la vacuna siguiendo las medidas de protección e higiene requeridas.
  • Registrar correctamente la vacunación en el módulo específico.
  • Mantener en observación mínimo 15 minutos a la persona vacunada (30 si tiene antecedentes de reacciones alérgicas graves)

Implicar a las personas a vacunar y proporcionarles información adecuada

Información sobre beneficios y riesgos, efectos adversos frecuentes y cómo actuar, medidas de protección que deben seguir manteniéndose. Asegurarse que comprender instrucciones y el día de la segunda dosis. Obtener consentimiento oral (escrito si son personas sin capacidad de decisión).

Notificar los acontecimientos adversos a las vacunas

Notificar tanto RAM como errores de medicación con daño en la persona vacunada a través de www.notificaram.es

Muchas tareas por delante que cuando no están centralizadas, cabe realizarlas a nivel local. Que el limitante del éxito de la campaña de la vacunación para COVID19 sea sólo la disponibilidad de las vacunas! Y que lo veamos!!!

Cómo comunicar aspectos del etiquetado de los medicamentos susceptibles de provocar errores de medicación.


 
La Agencia Española
de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha habilitado una dirección de correo electrónico errores.etiquetado@aemps.es  para la notificación de aspectos de la información de medicamentos concretos que se considere puedan conducir a errores de medicación.
 
  ¿Qué notificar?
Se deben notificar, por ejemplo: 
Marcas de medicamentos que generen confusión por similitud (medicamentos parónimos);
– Nombres de medicamentos que sean difíciles de distinguir bien por la dosis, o por la vía de administración (por ejemplo, Marca 100mg/ml polvo y disolvente para solución inyectable i.m. y Marca 100mg/ml polvo y disolvente para solución inyectable i.v.);
– Etiquetado que incluya texto confuso o poco visible para el usuario, tanto en el acondicionamiento primario (en contacto con el medicamento) como en el embalaje exterior;
– Información confusa o limitada para el paciente (prospecto) o para el profesional sanitario (ficha técnica). 
 

  ¿Quién puede notificar?

Estas notificaciones pueden ser remitidas por: 

  • Profesionales sanitarios;
  • Departamentos sanitarios de las Comunidades Autónomas;
  • Organismos profesionales colegiales;
  • Instituciones u organismos para la seguridad del paciente;
  • Pacientes de forma individual o a través de organizaciones de consumidores y usuarios.

  ¿Qué datos se notificarán?
La notificación deberá contener la mayor cantidad de información posible. Entre los datos que deben incluirse en la notificación, si están disponibles, se encuentran: 

  • Nombre del medicamento incluyendo la forma farmacéutica, número de registro y código nacional (todos ellos incluidos en el embalaje exterior).
  • Número de lote y fecha de caducidad del envase, cuando proceda.
  • Motivos en los que se basa el incidente o el error potencial.

 Pueden adjuntarse otros datos relevantes para la evaluación del caso si estuviesen disponibles, incluidas fotografías del medicamento o medicamentos involucrados. La notificación deberá ir acompañada de la identificación y los datos de contacto de la persona que notifique (teléfono, correo electrónico). 
 
Utilidad de estas notificaciones
La AEMPS revisará todas las notificaciones recibidas y adoptará las medidas necesarias para evitar potenciales errores de medicación. Asimismo, cuando se considere necesario, se procederá a la publicación en la página web de notas informativas relativas a medicamentos concretos o que contengan información general de interés, por ejemplo listados de medicamentos parónimos. El objetivo último de estas actividades es identificar, corregir y evitar potenciales incidentes a consecuencia de defectos en la información del medicamento (p.ej. etiquetado).  

La AEMPS recuerda también que:
Los incidentes que hayan ocasionado daño en el paciente deben notificarse por un profesional sanitario al Centro Autonómico de Farmacovigilancia de la Comunidad Autónoma
correspondiente
 
http://www.aemps.gob.es/vigilancia/medicamentosUsoHumano/docs/dir_serfv.pdf 
mediante “tarjeta amarilla”, indicando las reacciones o efectos adversos que ha presentado el paciente: 
  
Error de medicación + Daño= Reacción adversa (que se debe notificar mediante tarjeta amarilla a Farmacovigilancia)  
 
Damos la bienvenida  a esta  posibilidad de comunicar incidentes que todos en algún momento hemos querido comunicar y no sabíamos donde. Nuestros vecinos franceses lo tienen quizá algo más fácil que nosotros pues la página web de la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria tiene colgado un formulario para declarar estos errores (Fiche de signalement (20/04/2011)). 

Analicemos los incidentes con medicamentos del NHS para mejorar en salud

Como comentamos ayer, hemos “ojeado” el documento Seguridad en las dosis, mejorar el uso de medicamentos en el NHS: aprender de la presentación de informes nacionales de 2007  que recoge el análisis detallado de los incidentes con medicamentos informados o notificados a través de la SPI en 2007. 
 
Incidentes con medicamentos que causaron daño grave o muerte 
 
Estos incidentes notificados a través de las SPI por lo profesionales sanitarios y pacientes del NHS son los que más preocupan y, por tanto, son revisados prioritariamente por las organizaciones locales del NHS para mejorar la seguridad del paciente en la utilización de medicamentos.
 
La mayoría fueron causados por fármacos inyectables (62%) y, del total, los errores más comunes ocurrieron en la administración (41%) y en la prescripción (32%). Los grupos terapéuticos más implicados fueron cardiovascular, antiinfecciosos, opiaceos, anticoagulantes y antiplaquetarios.
 
Algunos ejemplos:
 
 
            Error de dosificación en la prescripción: un viernes, a un paciente se le prescribió una dosis de carga de 1g de fenitoína y dosis de mantenimiento de 1 g dos veces al día (cuando la dosis de mantenimiento habitual es de alrededor de 300 mg). Cinco dosis de 1g fueron administradas durante el fin de semana hasta que el martes se dieron cuenta del error y lo subsanaron. El paciente falleció al día siguiente (muerte).
 
         Omisión de prescripción: un paciente tuvo una intervención coronaria percutánea. La esposa afirmó que no recibió ni aspirina ni clopidogrel y posteriormente sufrieron un gran retraso en la aprobación de la gestión de los medicamentos al alta y los tratamientos no fueron explicados. Tuvo que ser reingresado por un stents bloqueado (daño severo).
 
         Desconocimiento de alergias: a un paciente le pautaron el antibiótico trimetoprim cuando estaba registrado que era alérgico. Shock anafiláctico e incluso fibrilación ventricular que requirió desfibrilación (daño severo). 
 
Un ejemplo de efectividad de la implantación de las SPI es que, tras anteriores notificaciones y posteriores orientaciones sobre el uso seguro de metotrexato oral, no hubo informes de incidentes en 2007, de muerte o lesiones graves. 
 
Incidentes con medicamentos en atención primaria 
 
A las organizaciones de atención primaria, les aconsejan contribuir a la formación nacional de los incidentes de medicamentos mediante la mejora de la presentación de informes de incidentes en todas las localidades, ya que los niveles de notificación siguen siendo bajos en relación con el volumen de la asistencia sanitaria que prestan. Esto puede estar motivado por que la mayoría de incidentes de seguridad notificados desde la AP no suelen perjudicar al paciente. 
 
El interfaz más común donde se informó de incidentes entre atención primaria y hospital es cuando al paciente se le da el alta o en la primera cita en primaria, por lo que hay que mejorar la comunicación entre ambos niveles asistenciales.  
 
Los problemas más usuales parecen estar relacionados con las recetas, por lo que es necesaria una revisión de los procesos de transferencia precisa y oportuna de medicamentos a través de la información. Algunos ejemplos:
 
           – Administración de una vacuna a un niño un mes antes de lo que tocaba (no daño)
 
          – Toxicidad de la digoxina, debido a una dosis demasiado alta para la edad y la función renal en pacientes ancianos (daño leve)
 
          – Prescripción de 50 mg de atenolol pero dispensado por error 100mg. El Paciente tomó la dosis incorrecta durante siete días. El error fue detectado en el hospital cuando fue ingresado por una cirugía de rodilla programada. La cirugía tuvo que ser cancelada porque el paciente presentaba bradicardia (daño moderado)
 
          – Receta con prescripción de Tamsulosina 400mcg cápsulas y se dispensa Tolteridone 4 mg cápsulas. El paciente de 93 años de edad fue ingresado en el hospital con retención urinaria. El paciente fue dado de alta pero ahora está con sonda (daño moderado) 
 
Y ya que hablamos de errores tipográficos en recetas, terminamos con un listado, publicado por el Consejo General de COF de España, con los nombres de medicamentos que se prestan a confusión por similitud ortográfica o fonética. 
 
    
 
 

PD.- Dejemos que los demás aprendan de nuestros errores.   

El NHS analiza los errores de medicación para mejorar en salud


 
La Agencia Nacional para la Seguridad del Paciente (NPSA) del Departamento de Salud del Reino Unido (NHS), se estableció en 2001 para contribuir a una mejor atención y seguridad del paciente, identificando y proponiendo soluciones adecuadas a todos los profesionales que trabajan en el sector de la salud. 
 
Tiene tres divisiones: 
 
Servicio Nacional de Información y Aprendizaje (NRLS), cuyo objeto es reducir los riesgos para los pacientes que reciben atención del NHS y mejorar su seguridad, a través de la recogida de Informes y Sistema de Aprendizaje (SPI).
 
Servicio Nacional de Evaluación Clínica, que apoya la resolución de las preocupaciones sobre el desempeño de cada uno de los profesionales clínicos para ayudar a asegurar que su práctica sea segura y valorada.

 
Servicio Nacional de Ética de la Investigación, para proteger los derechos, la seguridad, la dignidad y el bienestar de los participantes en la investigación que forman parte de ensayos clínicos y de investigación dentro del NHS.
 
 
Desde el NRLS acaban de publicar en el BMJ los resultados que han obtenido a través de la implantación y recogida de los informes SPI enviados voluntariamente al NHS por todos los profesionales de la salud y pacientes. Creado en 2003, su objetivo es recoger en el ámbito del NHS (con perspectiva nacional) incidentes detectados en el ámbito de la salud para mejorar la seguridad de la atención al paciente. 
 
El número de informes de incidentes relacionados con los medicamentos ha crecido considerablemente, lo que indica que la cultura de notificación de informes ha mejorado, pasando de 64.678 incidentes en 2006 a 86.085 en 2007 y han publicado un dossier analizando estas últimas, bajo el lema “las lecciones del pasado se deben utilizar para reducir el riesgo en los pacientes del futuro. A mayor información disponible, más oportunidades de aprendizaje y de mejorar la seguridad del paciente y no debe interpretarse como un aumento en el número de incidentes de medicación producidos en el NHS sino un aumento de notificaciones por mejoras en el sistema” comentan los autores.
 
Los principales resultados de relevancia son:
 
– La mayoría de incidentes con los medicamentos (96%) no produjo lesiones graves a los pacientes. Sólo hubo 100 informes de muerte o daño grave y la mayoría de estos fueron causados por errores en la administración de fármacos (41%) y la prescripción (32%). 
 
– Los incidentes relacionados con los fármacos inyectables representan casi dos tercios (62%) de todos los incidentes que conducen a la muerte o lesiones graves, al igual que el número en el año anterior. Los autores de la revisión señalan que los inyectables a menudo son los más complejos y potentes, que requieren cálculos complejos y métodos específicos de preparación y administración. 
 
 La revisión encontró que el error en el cálculo, la falta de titulación de la dosis a las necesidades del paciente, la falta de comunicación entre los profesionales de la salud y la falta de control de la dosis del fármaco antes de la dispensación, preparación o administración de una dosis fueron los factores más comunes que han contribuido a errores en la dosificación. 
 
El dossier elaborado con los incidentes comunicados proporciona una valiosa enseñanza para que el NHS ofrezca una sanidad más segura para los pacientes, y bajo el título “Seguridad en las dosis, mejorar el uso de medicamentos en el NHS: aprender de la presentación de informes nacionales de 2007” plasma el análisis detallado de los incidentes de medicamentos que se informaron a través de la SPI en 2007. 
 
Mañana analizaremos el dossier y describiremos los fármacos implicados en las notificaciones para aprender de la experiencia de los vecinos.

Conciliación de la medicación: asumamos la responsabilidad compartida

Los errores de medicación que se producen como consecuencia del trasiego de un paciente entre diferentes profesionales o niveles asistenciales, son tan viejos como la medicina. La coordinación entre Atención Primaria y Especializada para asegurar la continuidad de los tratamientos instaurados, puede reducir un gran número de problemas relacionados con el medicamento y debería ser un objetivo prioritario en cualquier sistema sanitario mínimamente organizado.
La hospitalización, ya sea ingreso o al alta, es un aspecto crítico que ha sido destacado por algunos autores como origen de gran parte de los errores de medicación en los hospitales. Así, un reciente metanálisis, apuntaba que en el 27%-54% de los pacientes ingresados se produce al menos una discrepancia entre la medicación prescrita y la habitual anterior a su admisión; el 19%-75% eran no intencionadas (transcripción incorrecta, omisiones, etc). La Conciliación de la medicación (traducción literal del término anglosajón CONCILIATION), comienza a ser reivindicada como una actividad más de los servicios de farmacia.
El último número de la revista Farmacia Hospitalaria, nos ofrece un interesante estudio descriptivo llevado a cabo para identificar y solucionar estas discrepancias en pacientes ingresados en un servicio de traumatología (siguiendo con la terminología, podría denominarse reconciliación). 24-48 horas después del ingreso, el servicio de farmacia coteja la medicación prescrita con la registrada en la historia clínica y/o la referida por el propio paciente mediante entrevista personal, diferenciando las discrepancias justificadas (modificaciones del tratamiento o sustituciones terapéuticas según un protocolo interno) de las no justificadas.
Durante cuatro meses, seleccionan los pacientes mayores de 65 años con al menos una patología crónica (24% de los ingresos). El 47% presentaba tres o más patologías crónicas, fundamentalmente HTA (67%) y DM (17%), y una media de 8 medicamentos prescritos antes del ingreso. Los resultados no sorprenden por ser conocidos, pero asustan: en el periodo de estudio encuentran una media de 2 discrepancias por paciente en 60 de los 84 estudiados. Más de la mitad (59%) fueron calificadas como discrepancias NO justificadas (53% omisión, 21% error de dosis o frecuencia, 18% prescripción incompleta, 4% duplicidad, 3% medicamento erróneo), que constituyen claramente un error de medicación. El 4,2% de ellas podrían haber causado daño o un deterioro clínico importante en el paciente.
El editorial que acompaña la publicación y que lleva el título de este post, apuesta por el desarrollo de esta actividad en los Servicios de Farmacia de Hospital. Para ello -dice- es importante realizar una historia farmacoterapéutica adecuada al ingreso, accediendo a los registros de prescripción de Atención Primaria, Consultas Externas y Centros Sociosanitarios. Nada más sensato.
No menciona, sin embargo, el papel fundamental que podría desarrollar el Farmacéutico de Atención Primaria y que, aunque implicado también en el cuidado del paciente, sigue sin tener acceso a su historia clínica.