Perfil de seguridad en la combinación IECA y ARA II

Se ha publicado un meta-análisis para evaluar el perfil de seguridad de la combinación de un IECA y un ARA II en la disfunción ventricular izquierda sintomática.
Se incluyen cuatro estudios con 17.337 pacientes y una media de seguimiento de 25 meses. Los estudios incluidos son el VALIANT, CHARM-Added, ValHeFT y RESOLVD.
Los resultados muestran que la combinación está asociada significativamente al abandono de la medicación por efectos adversos (RR=1.28), de la hipotensión sintomática (RR=1.48) y en el empeoramiento de la función renal (RR=1.76). Para la hiperpotasemia existe un incremento del riesgo, significativo sólo en el caso de la insuficiencia cardiaca crónica.

  IC crónicaRR (IC95%) IAM con disfunción VI;  RR (IC95%) TotalRR (IC95%)
Abandono  por RAM
1.38 (1.22-1.55) 1.17 (1.03-1.34) 1.28 (1.17-1.40)
Hipotensión sintomática 1.50 (1.09-2.07) 1.48 (1.33-3.18) 1.48 (1.34-1.62)
Empeoramiento función renal 2.17 (1.59-2.97) 1.61 (1.31-1.98) 1.76 (1.49-2.09)
Hiperpotasemia
4.89 (2.39-9.94) 1.33 (0.90-1.98) 2.46 (0.68-8.87)

Para los autores, el uso de la combinación no es una decisión sencilla. Se estima que por cada 1000 pacientes tratados, 25 interrumpirán el tratamiento por efectos adversos, 17 tendrán una disfunción renal, 8 desarrollarán hiperpotasemia y 36 sufrirán hipotensión sintomática. Sin embargo, los pacientes tratados con la combinación tendrán tasas de hospitalización más bajas.
Los resultados del estudio son consistentes con las guias actuales de IC, que reservan la combinación para pacientes seleccionados y no recomiendan su uso generalizado.

Hiperlipemia-hiperglicemia con olanzapina

Lilly ha actualizado la ficha técnica de Ziprexa® (olanzapina) y Symbiax® (fluoxetina). La actualización se produce después de analizar los resultados del los ensayos clínicos  en adultos y adolescentes realizados por Lilly y los EC independientes CATIE y CAFE y tras negociar con la FDA. Los cambios incluyen dos nuevas advertencias: aumento de peso con hiperlipemia (triglicéricos y colesterol) y nuevos datos sobre la hiperglicemia, indicando en este último caso que se produce más frecuentemente con olanzapina que con el resto de antimicóticos atípicos.
En la nota de prensa Lilly anuncia que la comunicación de estas modificaciones la llevará a cabo a través de una carta a los profesionales (Dear Dr. Letter) en EEUU. La página Web de Zyprexa® expone claramente las principales advertencias sobre su seguridad, incluido un “black-box” sobre el incremento de mortalidad en ancianos con demencia.

Antipsicóticos y mortalidad en ancianos con demencia

Ann Int Med publica un estudio retrospectivo canadiense que examina la asociación entre el tratamiento con antipsicóticos convencionales/atípicos y mortalidad por cualquier causa, en ancianos con demencia. Los autores determinan el riesgo de muerte a los 30, 60, 120 y 180 días de iniciar el tratamiento, frente a los no tratados. Los grupos se estratificaron según el tipo de residencia (en casa o institucionalizados).
Los autores recuperan información clínica de
27.259 pacientes. El empleo de antipsicóticos atípicos se asoció con un incremento del riesgo de muerte a los 30 día, tanto en pacientes que viven en su domicilio como en institucionalizados (RR 1,31; IC95% 1,02-1,7 y 1,55; IC95% 1,15-2,07 respectivamente). Este incremento persistía a los 180 días. En comparación con los atípicos, los antipsicóticos convencionales se asocian con un riesgo mayor. Los autores no informan sobre las causas de muerte y advierten que algunos de los factores de confusión que no fueron valorados podrían modificar estas observaciones.

Seguridad cardiovascular de la rosiglitazona


La Agencia Española de Medicamentos -AEMPS- ha emitido una alerta de informando de los nuevos datos publicados recientemente relativos a la seguridad cardiovascular de la rosiglitazona.  Los artículos a los que hace referencia ya los comunicamos hace unos días.

Rosiglitazona aumenta el riesgo de infarto de miocardio en la diabetes

El NEJM publica anticipadamente un artículo sobre el efecto de rosiglitazona en el riesgo de infarto de miocardio y muerte por causas cardivasculares, mientas la FDA ha emitido una alerta de seguridad sobre rosiglitazona (Avandia®).
Los resultados de este meta-análisis que incluye 42 ensayos con pacientes con niveles de hemoglobina glicosilada media de 8.2%, muestra que los pacientes tratados con rosiglitazona tienen un riesgo superior de padecer un infarto de miocardio respecto al grupo control estadísticamente significativo (OR 1.43; IC95% 1.03-1.98; p=0.03) y de mortalidad cardiovascular, cerca de la significación estadística (OR 1.64; IC95% 0.98-2.74; p=0.06).
En la discusión, los autores creen necesario que el laboratorio fabricante facilite todos los datos disponibles para su evaluación por centro externo, con el fin de solventar algunas limitaciones del estudio, en especial no tener acceso a las fuentes originales de datos de algunos estudios.
Pacientes y profesionales deberían considerar el potencial riesgo de rosiglitazona en el tratamiento de la DM-2.

Rosiglitazona y riesgo cardiovascular: suma y sigue

Tras la publicación del metaanálisis de Nissen en el N Eng J Med y del posicionamiento de la FDA y de las agencias europeas, la misma revista vuelve a sorprendernos con la publicación anticipada de un análisis provisional (¿?), el estudio RECORD; un ensayo clínico abierto y aleatorio que estaba previsto durara seis años, pero (dadas las circunstancias) se descuelga con un análisis de solo 3,75 años de seguimiento y muchas dudas en sus conclusiones por falta de poder estadístico. Por supuesto, el ensayo lo patrocina Glaxo y algunos de sus autores pertenecen a la firma.
Los 4.447 pacientes seleccionados (diabéticos tipo 2 mal controlados pese al tratamiento con metformina+sulfonilurea, entre 40 y 75 años y sin antecedentes cardiovasculares) se les asignó tratamiento con rosiglitazona o nada, aleatoriamente. El objetivo principal a valorar fue la hospitalización o muerte por causa cardiovascular. Los autores no son capaces de encontrar diferencias entre ambos grupos (RR 1,11;IC95% 0,93-1,32). Sigue siendo significativo y clínicamente relevante el incremento -más del doble- de pacientes que experimentaron insuficiencia cardiaca en el grupo de rosiglitazona (RR 2,15; IC95% 1,3-3,57).
Los tres editoriales (de Psaty, Natham y Drazen) que acompañan al estudio son coincidentes: a pesar de los esfuerzos por demostrarlo, de los resultados provisionales de este ensayo no solo no se desprende que rosiglitazona es segura, sino posiblemente todo lo contrario.

Rosiglitazona y riesgo de fracturas

En diciembre se publicó anticipadamente en el NEJM, que comparaba rosiglitazona con varios antidiabéticos orales como primera opción en DM-2. Sus resultados los comentamos ya en el boletín de diciembre de 2006, informando que sus autores habían comunicado un exceso de fracturas en el brazo de rosiglitazona.

Glaxo SmithKline (GSK) ahora, informa a los profesionales sanitarios de EEUU a través de un Dear Doctor: las mujeres que recibieron rosiglitazona experimentaron significativamente más fracturas de brazo, mano o pie, que las que recibieron metformina o glibenclamida. A petición de GSK, un comité de seguridad independiente ha realizado un análisis más amplio, que constata las observaciones del ADOPT. La FDA y GSK, por tanto, informan que los profesionales sanitarios deben considerar el riesgo de la fractura en mujeres diabéticas tipo 2 antes de iniciar el tratamiento o en las que ya están siendo tratadas con rosiglitazona.