Actualización de la guía europea ESH/ESC 2013 para HTA

La Sociedad Europea de Hipertensión (ESH) y la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) han actualizado la Guía para el tratamiento de la hipertensión arterial.

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Hasta dieciocho diferencias se recogen en el apartado de nuevos aspectos, justificadas por las nuevas evidencias en aspectos diagnósticos y terapéuticos aparecidas desde la anterior guía (2007).

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Una de las principales diferencias se encuentra en los objetivos de tratamiento. En general se simplifica con la excepción de ancianos y diabéticos. En la nueva guía se recomienda como objetivo cifras de presión arterial sistólica (PAS) inferiores a 140 mmHg para la mayoría de pacientes (diabéticos, RCV bajo-moderado, RCV alto, con enfermedades asociadas como ictus, infarto de miocardio, enfermedad renal crónica). En las directrices anteriores se recomendaba reducir la PA a <130/80 mmHg en pacientes con diabetes y en los pacientes con RCV alto o muy alto.

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En pacientes ancianos menores de 80 años con PAS ≥ 160 mmHg, el objetivo de PAS se recomienda entre 140-150 mmHg (I-A), si bien podría considerarse un objetivo inferior a 140 mmHg si el paciente está en forma y saludable, mientras que en los ancianos frágiles los objetivos de PAS deben adaptarse a la tolerancia individual (IIb-C).

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En los pacientas ancianos mayores de 80 años con PAS ≥ a 160 mmHg, el objetivo de PAS se recomienda entre 140-150 mmHg, si el paciente está en buenas condiciones físicas y mentales (I-B).

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En cuanto a los objetivos de presión arterial diastólica (PAD), se recomiendan valores inferiores a 90 mmHg para todos, excepto en pacientes con diabetes en los que se recomienda < 85 mmHg. No obstante, se considera que los valores de PAD entre 80 y 85 mmHg son seguros y bien tolerados (I-A).

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En cuanto a las estrategias de tratamiento y la elección de los medicamentos, la evidencia de los estudios individuales y meta-análisis indica que el principal aspecto beneficioso del tratamiento es reducir la presión arterial per se, en lugar de cómo se logre. Diuréticos (tiazidas, clortalidona e indapamida), betabloqueantes, antagonistas del calcio, IECA y ARA-2 son todos adecuados y recomendados para el inicio y mantenimiento del tratamiento antihipertensivo, ya sea como monoterapia o en algunas combinaciones entre sí (I-A).

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No se recomienda la combinación de dos antagonistas del RAS (IECA, ARA 2, o inhibidores directos de la renina) y debe ser desaconsejada (III-A).

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Todos los IBP son iguales para el manejo de la ERGE


 
Todos los inhibidores de la bomba de protones (IBP) tienen una eficacia parecida, según las Guías para el Diagnostico y Manejo de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico de los especialistas del Colegio Americano de Gastroenterología publicadas en American Journal of Gastroenterology.

 
Entre las recomendaciones fuertes con
el más alto nivel de evidencia:
 
– No utilizar radiografías con bario para diagnosticar la ERGE. (Recomendación fuerte, alto nivel de evidencia)
 
– Un tratamiento de 8 semanas con IBP es la terapia de elección para el alivio de los síntomas y la curación de la esofagitis erosiva. No hay grandes diferencias en la eficacia entre los diferentes IBP. (Recomendación fuerte, alto nivel de evidencia).
 
– No es necesario cambiar el IBP entre los usuarios que toman clopidogrel, ya que no parece haber un mayor riesgo de episodios cardiovasculares adversos. (Recomendación fuerte, alto nivel de evidencia).
 
– El tratamiento quirúrgico es una opción de tratamiento para la terapia a largo plazo en pacientes con ERGE. (Recomendación fuerte, alto nivel de evidencia).
 
– El tratamiento quirúrgico generalmente no se recomienda en pacientes que no responden al tratamiento con IBP. (Recomendación fuerte, alto nivel de evidencia).
 
– La terapia quirúrgica es tan eficaz como la terapia médica para los pacientes cuidadosamente seleccionados con ERGE crónico cuando se realiza por un cirujano experimentado. (Recomendación fuerte, alto nivel de evidencia).
 

En hipertensión: cuanto más simple, mejor

La complejidad de las guías de práctica clínica sobre el manejo de la hipertensión puede contribuir a que no se alcancen los objetivos perseguidos. El estudio STITCH (Simplified Treatment Intervention of Control Hipertension) realizado por médicos de familia de Canadá, compara si un algoritmo simplificado de tratamiento permite alcanzar los objetivos en hipertensión en mayor proporción que las Guías del Programa de Educación Canadiense de Hipertensión.

El algoritmo simplificado se basa en cuatro pasos:
(1) tratamiento inicial con dosis bajas de IECA+diurético o ARA2+diurético;
(2) titulación hasta dosis máxima de la asociación;
(3) añadir un antagonista del calcio y titular dosis; y
(4) añadir un alfabloqueante, betabloqueante o espironolactona.


La proporción de sujetos que alcanzó el objetivo de tensión arterial (140/90 sin DM y 130/80 con DM) a los 6 meses fue significativamente superior en el grupo intervención (64.7% vs. 52.7%; diferencia absoluta 12.0% IC95% 1.5% a 22.4%; p=0.026). En el grupo intervención un 85% de los pacientes estaba en tratamiento con combinaciones a dosis fijas, frente al 15% de los pacientes del grupo que seguía las guías canadienses. Los resultados sugieren que iniciar el tratamiento con una combinación a dosis bajas, puede ser preferible al inicio con un solo fármaco.

CEIPC: Guía Europea de Prevención Cardiovascular

La revista de la SEMERGEN publica en su último número la Adaptación del IV Documento Conjunto de las Guías Europeas de Prevención Cardiovascular a la realidad española, que ya fue publicado con anterioridad, en diciembre, en la Revista española de Salud Pública.

El Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC) hace en esta ocasión una apuesta firme por las medidas preventivas a nivel poblacional a través de los cambios en los hábitos de vida (tabaquismo, nutrición y ejercicio), en línea con los resultados del estudio EUROASPIRE III que hemos comentado.

A pesar de que los mayores beneficios de las políticas preventivas suelen obtenerse en la población de mayor riesgo, nos recuerdan que el mayor porcentaje de casos de enfermedad cardiovascular se da en sujetos con riesgo bajo o intermedio, por ser ésta una población mucho más numerosa.

Y, como no puede ser de otra forma, la Guía incide en el papel fundamental que en este terreno juegan todos los profesionales sanitarios de la Atención Primaria (curioso la ausencia de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria, ni se les invita ni se les espera, como siempre).

Una gran ayuda para el desconocido mundo de los productos sanitarios

guias prod sanit bienestar social 2008
Desde hace bien poquito ya tenemos disponible on-line una Guía de productos sanitarios para centros sociosanitarios 2008, editada por la Consellería de Bienestar Social de la Generalitat Valenciana.
En esta primera edición se recoge una selección de productos sanitarios, su descripción y recomendaciones de uso, así como una serie de protocolos de manejo de los mismos, aplicables en el ámbito de los centros sociosanitarios, pero seguro que también se podrá aplicar en numerosas situaciones más.
Se agrupa desde un punto de vista práctico en 8 secciones:
– PRODUCTOS SANITARIOS PARA CURAS
– PRODUCTOS PARA RECOGIDA DE RESIDUOS Y MUESTRAS
– SISTEMAS PARA ADMINISTRAR FLUIDOS Y FÁRMACOS
– PRODUCTOS PARA PUNCIÓN, INCISIÓN Y OTROS
– PRODUCTOS PARA SUTURA
– PRODUCTOS PARA PROTECCIÓN, HIGIENE Y LIMPIEZA
– SONDAS, TUBOS Y CÁNULAS
– OTROS PRODUCTOS SANITARIOS 
También incorpora una sección con la relación de efectos y accesorios financiados por el SNS, así como las alertas de la AEMPS sobre seguridad relacionadas con productos sanitarios. ¿Quién se había preguntado alguna vez por estos símbolos? (pág 110 de la guía).