Metoclopramida y riesgo de discinesia tardía



La Agencia Canadiense de Salud
va a reforzar las advertencias sobre el riesgo de discinesia tardía, en los prospectos y ficha técnica de medicamentos con metoclopramida. Recordamos que en 2009 ya anunciamos en HL que la FDA remarcaba lo mismo.

La discinesia tardía se caracteriza por una serie de movimientos musculares incontrolados, principalmente en la cara, lengua, mandíbula y cavidad bucal. Una vez se establece, y en caso de hacerse irreversible, no se conoce tratamiento alguno para tratar esta reacción adversa. El riesgo de que aparezca con el uso de metoclopramida, se incrementa con los tratamientos prolongados, y es mayor en pacientes mayores, especialmente en las mujeres.

Según fichas técnicas españolas,
el tratamiento no debe exceder de 3 meses por el riesgo de la discinesia se convierta en irreversible. Menos frecuentemente puede aparecer en periodos cortos de tratamiento y a dosis bajas, pero en estos casos los síntomas suelen desaparecer con el tiempo, una vez se interrumpe el tratamiento. La discinesia tardía, tal y como señala la agencia canadiense, puede no reconocerse fácilmente en los estadios tempranos.

Las indicaciones aprobadas en España para la metoclopramida, incluyen el tratamiento sintomático de náuseas y vómitos, trastornos funcionales de la motilidad digestiva, preparación de exploraciones del tubo digestivo y prevención y tratamiento de las náuseas y de la émesis provocadas por radioterapia, cobaltoterapia y quimioterapia antineoplásica.

La Agencia Canadiense recuerda a sus profesionales que la metoclopramida no está autorizada en Canadá para tratar el hipo, la gastroparesis diabética, las nauseas y vómitos de embarazo, ni los síntomas de hinchazón u obstrucción intestinal asociados a desordenes alimenticios.

Seguridad de la metoclopramida como antiemético en el primer trimestre del embarazo

En la ficha técnica del Primperan®, revisada en noviembre de 2008, los datos clínicos sobre su utilización durante el primer trimestre del embarazo se basan en un grupo de mujeres (>1.000) que recibieron metoclopramida durante el primer trimestre del embarazo y no se encontró incremento de malformaciones ni toxicidad feto/neonatal en comparación con un grupo control. Por lo que en caso de que sea necesario, se puede valorar.  

El NEJM acaba de publicar una revisión sobre la seguridad del uso de metoclopramida durante el primer trimestre de embarazo vinculando la base de datos de medicamentos dispensados entre enero de 1998 hasta marzo de 2007 a todas las mujeres de un distrito de Israel, con bases de datos informatizados conteniendo registros hospitalarios del mismo periodo de las madres y sus hijos. Se evaluaron las asociaciones entre el uso de metoclopramida en el embarazo y los resultados adversos para el feto, edad materna, grupo étnico, la presencia o ausencia de diabetes materna, el tabaquismo y la presencia o ausencia de fiebre periparto.

Nacieron 113.612 niños durante el período de estudio y 81.703 (71,9%) presentaron registrados en el hospital Clalit; 3.458 de ellos (4,2%) estuvieron expuestos a la metoclopramida durante el primer trimestre del embarazo. La exposición, en comparación con ninguna exposición, no se asoció significativamente con el aumento de los riesgos de las principales malformaciones congénitas (5,3% y 4,9%, respectivamente; OR, 1,04; IC95%, 0,89 a 1,21) , bajo peso al nacer (8,5% y 8,3%; OR, 1,01; IC95%: 0,89 a 1,14), parto prematuro (6,3% y 5,9%; OR, 1,15; IC95%: 0,99 a 1,34), perinatal o muerte (1,5% y el 2,2%; OR, 0,87; IC95%: 0,55 a 1,38).

En esta gran cohorte de niños, la exposición a la metoclopramida en el primer trimestre no se asoció significativamente con un mayor riesgo de cualquiera de los eventos adversos estudiados. Estos resultados proporcionan tranquilidad con respecto a la seguridad de metoclopramida para el feto cuando se administra el fármaco a las mujeres para aliviar las náuseas y los vómitos durante el primer trimestre de embarazo.
 

Esperemos a posibles modificaciones en la ficha técnica.
 

PD.- En lactancia está totalmente contraindicado por excretarse con la leche materna.

Disquinesia tardía con metoclopramida


La disquinesia tardía es una alteración hipercinética que aparece con relativa frecuencia en pacientes tratados con fármacos bloqueantes de los receptores de la dopamina a dosis elevadas, o durante periodos prolongados. Entre ellos, los neurolépticos típicos o atípicos (haloperidol, amitriptilina, risperidona, etc) son los que habitualmente se relacionan con estos acontecimientos adversos, aunque no son los únicos.
Así, un estudio reciente realizado en
un centro especializado de EEUU describía que la metoclopramida (Primperan®, entre otros) había pasado a ser entre el 2000 y 2006 el fármaco que con mayor frecuencia se asociaba a las disquinesias tardías atendidas, desplazando al haloperidol, y un análisis realizado por la agencia reguladora advierte que el 20% de los pacientes, a los que se les prescribe metoclopramida, la toman durante periodos de más de tres meses. En base a estos y otros estudios similares, la FDA ha decidido ahora incluir una advertencia a los pacientes (black-box) en todas las especialidades que contienen este principio activo recomendando que, excepto casos muy concretos, se procure evitar su uso crónico.
Recordamos que su adminitración con neurolépticos o con antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina incrementa el riesgo de alteraciones extrapiramidales.