La polipíldora española

Según la nota de prensa difundida por Valentín Fuster (foto) en el Congreso Mundial de Cardiología de Buenos Aires, la variante española de la polipíldora, podría estar lista para iniciar los primeros ensayos clínicos fase 1 y caracterizar su farmacocinética garantizando que la administración en una dosis única tiene la misma biodisponibilidad que la de sus componentes por separado.
El combinado español, desarrollado conjuntamente por el Centro Nacional de Investigacion Cardiovascular de España y los laboratorios Ferrer, estará compuesto por ác. acetilsalicílico, una estatina y un IECA (sin especificar qué dos principios activos utilizarán) y va destinado a facilitar el cumplimiento terapéutico en la prevención secundaria de cardiopatía isquémica.
Se prevé que estos estudios estén listos en dos años y que su precio, inferior a los 10 euros/mes, posibilite el acceso al tratamiento en países económicamente más deprimidos.
Recordamos que la estrategia de la polipíldora en prevención primaria, lanzada en 2003 por Wald y Law en el BMJ, incorporaba a los tres fármacos antes mencionados un diurético, un betabloqueante y ácido fólico. Según sus autores, la combinación podría reducir teóricamente la incidencia de cardiopatía isquémica y de ACV en un 88% y 80% respectivamente. Eso si, medicalizando a todos los pacientes mayores de 55 años.