Retirada del rimonabant


Al final, la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA) ha acabado por dar la razón a la decisión que tomó en su día la FDA y suspende cautelarmente (obviamente un eufemismo) la comercialización de Acomplia®, debido a los acontecimientos psiquiátricos graves que con frecuencia se producen (depresión e ideación de suicidio).
La decisión ahora tomada no sorprende a nadie. Como nos recuerda la EMEA en su comunicado, la experiencia postcomercialización y los últimos ensayos clínicos demostraban que estos efectos adversos eran bastante más frecuentes que los referidos en su valoración inicial y, por tanto, su balance beneficio riesgo es negativo. Aún añade algo más, en su evaluación de octubre la agencia europea advierte que su efectividad es menor de la esperada, en parte
por la frecuente interrupción de los tratamientos. Algo que también sabíamos (ver HL158 ).
La nota que hoy ha emitido la AGEMED informa a los profesionales sanitarios y a los pacientes que el medicamento no estará disponible en España a partir del 24 de octubre (es decir, mañana) y advierte que no deben prescribir Acomplia® a partir del 24 de octubre de 2008, por lo que no deben iniciarse nuevos tratamientos ni continuarse los actualmente en curso
. A los pacientes, por otra parte, les informa que no es necesario que suspendan el tratamiento inmediatamente si ha sido bien tolerado, aunque deben consultar con su médico las posibles alternativas para controlar el sobrepeso, y remite a un documento de preguntas y respuestas disponible en la página web de la EMEA (en inglés, of course).

Rimonabant contraindicado en pacientes con depresión mayor y/o que estén recibiendo tratamiento antidepresivo

 

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La AEMPS ha remitido una nota informativa (Ref: 2008/12) en la que actualiza los riesgos de trastornos psiquiátricos asociados a rimonabant. Rimonabant fue autorizado en la Unión Europea en junio de 2006 bajo el nombre comercial de Acomplia® con la indicación de “adyuvante de la dieta y el ejercicio  para el tratamiento de pacientes obesos (IMC≥30 kg/m2) o pacientes con sobrepeso (>27kg/m2) con factores de riesgo asociados como diabetes tipo 2 o dislipemia”.

Pese a ser el tercer fármaco antiobesidad del mercado, tras orlistat (Xenical®) y sibutramina (Reductil®), los efectos psiquiátricos adversos asociados a su administración ya se habían puesto de manifiesto anteriormente. Cronológicamente, en julio de 2007, un año después de su comercialización, la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) publicaba una nota informativa en la que endurecía las advertencias sobre los riesgos psiquiátricos de rimonabant. Unos meses más tarde, en noviembre de 2007, la revista The Lancet publicaba un metaanálisis en el que se examinaban las tasas de graves síntomas psiquiátricos asociados a este fármaco. Los autores instaban a médicos y pacientes a controlar cuidadosamente la aparición de síntomas depresivos o pensamientos suicidas en pacientes que se encontraran tomando rimonabant.
En abril de este mismo año, la revista “Journal of the American Medical Association” (JAMA) ha publicado los resultados de un nuevo estudio realizado con rimonabant en el que, de nuevo, se pone de manifiesto que el uso de rimonabant (Acomplia®) está asociado en algunos pacientes con  importantes efectos neuropsiquiátricos adversos. Al final de dicho estudio el porcentaje de pacientes que sufrió algún episodio depresivo fue de 43,4%.
La nota informativa publicada por la AEMPS anuncia que la ficha técnica de rimonabant (Acomplia®) debe incorporar la siguiente información:

  • El uso de rimonabant está contraindicado en pacientes que tengan depresión mayor y/o estén recibiendo tratamiento antidepresivo.

  • No debe utilizarse rimonabant en pacientes con ideación suicida, o con antecedentes de ideación suicida y trastorno depresivo, a menos que los beneficios del tratamiento se consideren mayores que los riesgos. Por tanto, estos antecedentes deben valorarse en cada caso concreto.Tampoco se recomienda su uso en pacientes con enfermedad psiquiátrica no controlada.

  • Debe vigilarse activamente la aparición de sintomatología psiquiátrica en pacientes en tratamiento con rimonabant, particularmente de sintomatología depresiva.

  • Se debe informar a los pacientes y a sus familiares, especialmente a aquellos con historial de trastornos depresivos/alteraciones del humor acerca de la necesidad de vigilar la aparición de tales síntomas y  consultar de inmediato al médico en caso de que aparezcan. 

Tratamiento farmacológico de la obesidad

El boletín MeReC  publica en su último número una revisión del tratamiento farmacológico de la obesidad en adultos, basada en la guía del NICE que se editó en el 2006.

La revisión plantea cuestiones básicas en relación a cuándo y en qué pacientes está justificada la intervención, recomendando la introducción de pequeños cambios en el estilo de vida (dieta y ejercicio) como la base previa a cualquier otro tratamiento.
Respecto a los tres fármacos disponibles (orlistat, sibutramina y rimonabant), considera que su uso está justificado como adyuvante, cuando no se alcanzan los objetivos esperados con las medidas anteriores, valorando siempre los beneficios y riesgos en cada paciente. El documento actualiza los datos de efectividad de estos tres fármacos y destaca las últimas recomendaciones de la agencia británica MHRA en relación a la seguridad de sibutramina y rimonabant.

Butlletí Groc enero-marzo 2008

 

Ya está en la red el último número del Butlletí Groc de 2008, correspondiente a enero-marzo de 2008.
Repasa por encima algunas de las noticias más importantes sobre terapéutica aparecidas en los últimos meses y entre otras: Los efectos graves de los analgésicos opiáceos, los nuevos efectos adversos descritos para rimonabant y vareniclina, los anticoagulantes orales en arteriopatía periférica, la (in)eficacia de la glucosamina en artrosis de cadera o el tema de las eritropoyetinas en pacientes con anemia relacionada con cáncer.
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ambién está disponible la versión en catalán.

Stradivarius y Rimonabant

Simultáneamente a su presentación en las Sesiones Científicas del American Collage of Cardiology 2008, JAMA ha publicado (gratuitamente a día de hoy) los resultados del ensayo STRADIVARIUS (Strategy to Reduce Atherosclerosis Development Involving Administration of Rimonabant-the IVUS Study). Como su descripción deja ver, la tesis inicial fue que en pacientes obesos con enfermedad coronaria o con factores de riesgo cardiovascular (síndrome metabólico), rimonabant (recién comercializado en España con el nombre de Acomplia®), disminuye la progresión del ateroma. El ensayo lo dirigió el Dr. Steve Nissen (conocido por su metanálisis sobre la rosiglitazona) y ha estado financiado por el laboratorio que lo comercializa, Sanofi-Aventis.
El ensayo (aleatorizado y doble ciego) compara dos grupos de 839 y 676 pacientes tratados con rimonabant (20mg/día) o placebo, respectivamente. Ambos grupos recibieron consejos dietéticos. Como medida de eficacia primaria, el estudio valora el porcentaje de cambio en el volumen del ateroma (PVA), que miden intravascularmente en la arteria coronaria, mediante ultrasonido y como medida de eficacia secundaria, valora los cambios en el volumen total normalizado del ateroma del grupo (VAT) a los 18 meses.
El ensayo no pudo probar beneficio alguno en el objetivo primario: el PVA se incrementó tanto con rimonabant como con placebo (0,25% vs 0,51%  p=0,22). A pesar de la decepción, se observan no obstante mejoras significativas con rimonabant, en el objetivo secundario: la VAT disminuyó en el grupo de rimonabant (-2,2 mm3) pero no en el grupo placebo (+0,88mm3) p=0,03, y en parámetros bioquímicos como triglicéridos, LDL-c, proteína C- react, o la HbA1c, en el perímetro abdominal y en el peso.
Otra cosa diferente es la incidencia de efectos adversos, especialmente los psiquiátricos, que fue muy superior en el grupo de rimonabant (43,4% vs 28,4% p<0,001), así como el número de abandonos por este motivo (ver figura), algo a lo que los autores no dan excesiva importancia, dado que el ensayo incluía deliberadamente a los pacientes, independientemente de sus problemas psiquiátricos (el 20% estaban siendo tratados con antidepresivos).

Concluyendo, los autores admiten el fracaso, pero atisban cierta esperanza en que otros ensayos, muestren los beneficios de rimonabant en estos pacientes. El editorial, sin embargo, no lo ve tan claro.

Publicado el boletín de enero de 2008: empezamos nueva etapa.

Ya se puede descargar mediante el siguiente enlace:

Boletín “Hemos Leído…” Enero 2008

Titulares:
– Actualización del tratamiento farmacológico de larga duración de la obesidad
– Paroxetina: resultados deprimentes
– Hemos Leído amplia su difusión

Metanálisis sobre eficacia y seguridad del rimonabant

Debido al aumento continuo en la prevalencia de la obesidad, hay una demanda de agentes anti-obesidad efectivos y seguros que puedan producir y mantener una perdida de peso y una mejora de la comorbilidad. Se realizó un metanálisis, publicado en Lancet, con todos los EC controlados aleatorizados publicados para evaluar la eficacia y seguridad de rimonabant, un nuevo agente anti-obesidad recientemente aprobado.
Se hizo una búsqueda en la base de datos The Cochrane y en el Registro de EC controlados, Medline via Pubmed, Embase via WebSpirs, Wed de Ciencia, Scopus y listas de referencia hasta julio de 2007. Se seleccionaron los EC aleatorizados doble ciego que comparaban 20 mg de rimonabant/día con placebo, se incluyeron 4105 pacientes.
Los pacientes que recibieron rimonabant obtuvieron una reducción de peso de 4,7 kg mayor después de un año frente a los que recibieron placebo. Rimonabant causó de forma significativa más efectos adversos que el placebo (OR=1,4, p=0,0007), NNH=25 (95% IC 17-58), y 1,4 veces efectos adversos serios (OR=1,4; p=0,01), NNH=59 (27-280). Los pacientes que recibieron rimonabat tuvieron un 2,5 más de probabilidad de abandono del tratamiento por desordenes depresivos que los tratados con placebo (OR=2,5; p=0,01), NNH=49 (19-316). Además, la ansiedad causó que más pacientes abandonaran el tratamiento en el grupo tratado con rimonaban que en el grupo placebo (OR=3,0; p=0·03;) NNH=166 (47-3716).
Los resultados sugirieron que 20 mg/día de rimonabant aumenta el riesgo de efectos adversos psiquiátricos, depresivos y ansiedad, a pesar que la depresión era un criterio de exclusión de estos EC. Estos resultados, unidos a los recientes resultados de la FDA de aumento de riesgo de suicidio durante el tratamiento con rimonabant, hacen necesaria la recomendación de aumentar la vigilancia médica de estos efectos adversos psiquiatricos potencialmente severos.