RDTC: evaluación de las gliptinas


El Regional Drug and Therapeutics Centre (RDTC) ha publicado la evaluación de los dos antidiabéticos orales DDP-4 (gliptinas) que ya han sido comercializados en el Reino Unido*. Tanto en el caso de la sitagliptina, (Januvia®) comercializado recientemente en España, como en el de la vildagliptina, consideran que pueden ofrecer una opción terapéutica cuando fracasan los antidiabéticos orales de primera y segunda línea.
La sitagliptina ha demostrado en  ensayos clínicos que mejora entre un 0,5%-0,6% la cifras de HbA1c cuando se asocia con metformina; una reducción similar a la observada con la sociaciación glipizida+metformina. En el caso de la vildagliptina el control metabólico es más modesto.

A medio y largo plazo, no se sabe cómo pueden comportarse en cuanto a la evolución y reducción de las complicaciones de la diabetes (objetivo real del tratamiento), como en los posibles efectos adversos no detectados hasta ahora en los ensayos clínicos.
(*)  La ficha técnica de Januvia® se ha modificado después de esta evaluación.

Evaluación de sitagliptina (Januvia®)

El Servicio Navarro de Salud, Osasunbidea, ha publicado una evaluación de la sitagliptina (Januvia®); un antidiabético oral de la familia de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) recientemente comercializado (se puede consultar la evaluación completa).
En España, Januvia®) está indicado en terapia combinada -asociado a sulfonilureas, metformina o glitazonas- pero no como monoterapia, y como suele pasar con la mayoría de estos nuevos fármacos, los ensayos clínicos muestran la mayor efectividad de la sitagliptina en el control de variables de eficacia subrogadas (glucemia,
HbA1c, etc) frente a placebo, pero no frente a otros antidiabéticos orales ni en resultados clínicos fundamentales, como la disminución de las complicaciones micro o macrovasculares de la enfermedad. Por lógica, tampoco se conoce totalmente el perfil de seguridad a corto o largo plazo de este nuevo fármaco.
Dado que a priori no parece que aporte grandes ventajas a los tratamientos actuales, “esperar y ver ” parece la opción más prudente.