El TDAH, ¿marcado por la fecha de nacimiento?

Existe un efecto por el cual el mes de nacimiento puede condicionar la selección de un jugador en determinados deportes. Se ha descrito sobre todo para deportes de equipo, como baloncesto, fútbol, hockey; y también en algunos deportes individuales como el tenis. Los autores los llaman “relative age effect”; efecto por el cual el mayor proceso madurativo de los nacidos en los primeros meses del año les aporta ventajas tanto a nivel de desarrollo académico, como de logros deportivos.

carta-meses-75.JPGEn el último boletín Infac, encontramos información que nos invita a reflexionar sobre el espectacular incremento de los tratamientos farmacológicos para el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), y un tema muy interesante: la diferente probabilidad de que te diagnostiquen y prescriban un fármaco según sea tu mes de nacimiento. 

Las cifras del País Vasco representadas en el Boletín replican los resultados de la publicación de CMAJ del 2012 en  Canadá, en dónde encontraron que los niños nacidos en diciembre tenían un 41% más de probabilidad de estar tratados para el TDAH que los nacidos en enero. Lo mismo sucedía para niñas, con un 77% más de probabilidad de ser tratadas si nacían en diciembre. El estudio canadiense se trataba de una cohorte de niños de entre 6 y 12 años, para la que se calculó tanto el riesgo absoluto, como el riesgo relativo. El factor edad fue controlado mediante un análisis de sensibilidad posterior, según el año de nacimiento.

 Otras publicaciones en las que también se describía ya este patrón son:

Una enfermedad que como concluyen en el boletín Infac, puede causar muchos problemas en los niños que lo padecen y en su entorno social (familia, escuela), pero que se trata de una patología de causas múltiples, heterogénea, de diagnóstico y manejo complejo y en torno a la  cual existen muchas controversias, riesgo de diagnóstico erróneo, prescripción inadecuada y problemas de seguridad debidos al exceso de uso de medicamentos.

Recientemente se ha aprobado para la atomoxetina la indicación de inicio de tratamiento en el adulto con TDAH, y los criterios de DSM-5 incorporan modificaciones que incrementarán la prevalencia de la enfermedad.

¿Veremos crecer con el tiempo el uso de estos fármacos en la población adulta tanto como en la población pediátrica?

Antidepresivos eficaces en fibromialgia

Los pacientes afectados de fibromialgia presentan dolor musculoesquelético crónico y generalizado además de una serie de características asociadas como fatiga, mala calidad del sueño y depresión, entre otros, que podrían mejorar tras la administración de antidepresivos.

Así parecen demostrarlo los resultados de un metanálisis publicado recientemente en The Journal of the American Medical Association (JAMA) en el que se han evaluado 18 ensayos clínicos que han incluido a 1.427 pacientes, en tratamiento con diferentes tipos de antidepresivos (tricíclicos (ADT), inhibidores de la recaptación de serotonina (ISRS), inhibidores de la recaptación de serotonina/ norepinefrina (ISRS/N), inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO) o bien tratados con placebo. La duración media de los ensayos fue de 8 semanas (rango 4-28 semanas).
Se observó una asociación entre la administración de antidepresivos y la reducción del dolor (-0,43; IC95% -0,55 a -0,30) y de la fatiga (-0,13; IC95% -0,26 a -0, 01) además de la mejora de la calidad del sueño (-0,32; IC95% -0,46 a -0,18)  y de los comportamientos depresivos (-0,26; IC95% -0,39 a -0,12), detectándose diferencias en función del tipo de fármaco. Los ADT administrados a dosis bajas (12,5–50 mg diarios) demostraron ser eficaces en reducir el dolor (-1,64; IC95% -2,57 a -0,71) y la fatiga, además de mejorar la calidad del sueño.  En cuanto a la reducción del dolor, la eficacia de otros antidepresivos fue menor que la registrada tras la administración de ADT;  ISRS (-0,39; IC95% -0,77 a -0,01), ISRS/N (-0,36; IC95% -0,46 a -0,25) o IMAO (-0,54; IC95% -1,02 a -0,07).
En el apartado de conclusiones, se recomienda la administración de  ADT (amitriptilina) o de ISRS/N (duloxetina) como medicamentos más eficaces para conseguir una reducción del dolor y mejorar la calidad del sueño.  Aunque se remarca que estas recomendaciones se realizan en función del número de pacientes estudiados (para ISRS/N) o en función de los efectos registrados (para ADT).
No obstante, los autores sugieren considerar la opinión del paciente antes de iniciar el tratamiento debido a que las enfermedades asociadas pueden conllevar a efectos adversos de estos fármacos.