MTRAC nueva evaluación de las glitazonas

El Midlands Therapeutics Review and Advisory Commitee (MTRAC) ha publicado la reevaluación de las tiazolidindionas rosiglitazona y pioglitazona.
Con la información de la que actualmente se dispone, consideran que la rosiglitazona no es un fármaco adecuado para prescribirlo en Atención Primaria; fundamentalmente por la desconfianza ante los posibles efectos adversos cardiovasculares. En el caso de la pioglitazona, el Comité la considera que puede ser una opción adecuada en determinados pacientes. Su utilización en Atención Primaria requiere cierta experiencia en el manejo de la diabetes, considerar a qué pacientes puede ofrecer beneficios y monitorizar la aparición de efectos adversos, como la insuficiencia cardiaca. 

Pfizer notifica un incremento de cáncer de pulmón en pacientes tratados con Exubera


Pfizer anunció ayer en un comunicado de prensa, que iba a proceder a actualizar la ficha técnica de la insulina inhalada Exubera® en EEUU, para incluir información sobre algunos casos de cáncer de pulmón observados en aquel país.
A pesar de que Pfizer anunció en octubre de 2007 la retirada de Exubera® del mercado por razones económicas, algunos pacientes continuaban con el tratamiento.
La nota de seguridad emitida por la FDA y por Pfizer a los profesionales sanitarios en EEUU, informan que en ensayos clínicos se han notificado 6 nuevos casos, entre los pacientes tratados con Exubera® -frente a 1 en el grupo control- a los que se suma un nuevo caso en los estudios post-autorización.
La incidencia de nuevos caso de cáncer de pulmón por mil pacientes/año (p/a) en ensayos clínicos controlados es de 0,13 (5 por cada 3900 p/a) y de 0,02 (1 por cada 4100 p/a) en el grupo comparador. Dado el pequeño número de casos y el hecho de que todos ellos tenían antecedentes de tabaquismo, no se puede establecer con seguridad la causalidad.
Aún así, la Agencia advierte a los médicos y los pacientes que todavía siguen en tratamiento, sobre estas circunstancias.

Bifosfonatos y riesgo de fibrilación auricular

La relación entre uso de bifosfonatos en osteoporosis y riesgo de fibrilación auricular (FA) y flutter está siendo objeto de debate, ya que los trabajos publicados al respecto hasta el momento no muestran resultados en la misma dirección.
BMJ publica un estudio de casos y controles realizado en Dinamarca para ver si esta relación existe. Evaluan 13.586 casos de mujeres con FA y flutter y  68.054 controles de mujeres sin la enfermedad. El periodo de estudio fue 1999-2005 y se consideró como factor de exposición el llevar o no tratamiento con bifosfonatos.
Los resultados mostraron la misma frecuencia de uso en ambos grupos (3,2% en los casos y 2,9% en los controles). Los bifofosfonatos consumidos fueron alendronato y etidronato. También la frecuencia de uso de uno u otro bifosfonato fue similar entre ambos grupos. (risedronato se introdujo en Dinamarca en 2004 por lo que ningún caso tomaba este bifosfonato  y solo 5 de los controles). El riesgo relativo ajustado por factores de riesgo de FA (enfermedad cardiovascular, renal, diabetes y otros) en los tratados con bifosfonatos comparado con los no tratados fue de 0,95 (IC 95% 0,84 a 1,07). Tampoco se encontró asociación entre duración del tratamiento (nº de prescripciones) y riesgo de FA y flutter.
Los autores concluyen que no se han encontrado evidencias de que el uso de alendronato o risedronato incremente el riesgo de FA y flutter.
El editorial incluido en el mismo número de la revista recuerda que, cuando los efectos adversos a estudiar son poco frecuentes, como en este caso (<1 –2 %), los  estudios  observacionales de ese tipo son los idóneos para valorar la magnitud del problema. Y éste, dada su potencia (casi 14.000 casos y 68.000 controles) y su rigurosidad, aporta conclusiones que pueden considerarse relevantes.
También es verdad que, en el mismo editorial, llaman la atención sobre la limitación que supone no disponer de datos sobre ácido zoledrónico, el primer bifosfonato que hizo saltar la alarma y recomiendan que se siga estudiando la relación entre riesgo de FA y tratamiento con este y otros bifosfonatos de administración intravenosa.
Concluyendo, de momento, tranquilos con alendronato y etidronato, y ojo avizor con el resto de bifosfonatos.