Una de guías.

El American Collage of Physicians  ha publicado la guía de práctica clínica del tratamiento farmacológico para la prevención de fracturas en pacientes con osteoporosis o baja densidad ósea (ACP Clin Pract). El objetivo ha sido recopilar y valorar la solidez de las evidencias que responden a tres preguntas concretas: 1º Qué beneficio proporciona comparativamente cada uno de los tratamientos disponibles (bifosfonatos, calcitonina, estrógenos, teriparatida, moduladores de estrógenos, testosterona, vit D y calcio); 2º De qué forma los factores de riesgo individuales modifican su efecto y 3º Qué efectos adversos presentan estos fármacos a corto y largo plazo. Las conclusiones se sintetizan en cuatro recomendaciones que no pueden ser más pobres:

  • Recomendación clara con evidencia sólida: proponer tratamiento farmacológico a pacientes con osteoporosis o que hayan padecido fracturas por fragilidad ósea.
  • Recomendación imprecisa con evidencia débil: considerar el tratamiento en pacientes con riesgo de desarrollar osteoporosis.
  • Recomendación sólida con evidencia moderada: contrapesar los beneficios y riesgos al seleccionar la opción terapéutica.
  • Recomendar más estudios para evaluar el tratamiento en estos pacientes. 

A veces, la MBE tiene estas cosas: demasiadas alforjas para tan corto viaje… ¿no?

Paracetamol en la infancia y riesgo de asma, rinoconjuntivitis o eczema en niños: estudio ISAAC

El estudio epidemiológico ISAAC (International Study of Asthma and Allergies in Childhood) fue diseñado en 1991 para comparar las tendencias temporales y los determinantes del asma infantil y rinitis alérgica en más de 100 países, incluida España. La noticia de una posible asociación con el consumo de paracetamol durante el primer año de vida en la fase III del proyecto, (The Lancet), ha causando bastante alboroto en la comunidad científica y, por supuesto, preocupación entre los “papis”, dado que se trata del antitérmico de elección en estas edades.
A partir de cuestionarios cumplimentados por padres y tutores de 205.487 niños de entre 6 y 7 años en 31 países diferentes, los autores analizaron mediante regresión logística si los síntomas de asma se asociaban o no con el empleo de paracetamol durante su primer año de vida. En el cuestionario se recogieron, síntomas de asma, rinoconjuntivitis o eczema y diversos factores de riesgo, incluyendo el uso de paracetamol durante el primer año de vida y la frecuencia en los últimos 12 meses. En el análisis multivariante, encuentran un OR de 1,46 [IC 95%, 1,36-1,56], es decir, un 46% de incremento de riesgo de padecer asma si durante su infancia más temprana se había utilizado paracetamol como antitérmico. Esta relación parece depender de la frecuencia de exposición (1,61 [IC95% 1,46-1,77] para ≥ 1 vez al año y 3,23 [IC95% 2,91-3,60] para ≥ 1 vez al mes vs no uso).
Como recuerda un compañero, al tratarse de un estudio epidemiológico basado en cuestionarios cumplimentados a posteriori en el que padres y cuidadores deben recordar cuando se administró paracetamol al niño, puede que los resultados generen más preguntas que respuestas. Habrá que estar atentos a nuevos estudios sobre el tema, y de momento recomendar prudente prudencia.