El gasto farmacéutico cerró con “solo” un crecimiento del 4,47% en 2009 ¿de verdad?

El gasto farmacéutico se cerró en 2009 con un crecimiento del 4,47% en relación con el año anterior (12,5 mil millones de euros). El Ministerio de Sanidad y Política Social valora positivamente la moderación del incremento de la factura farmacéutica del año pasado, que se ha producido gracias a las políticas de uso racional del medicamento llevadas a cabo por el conjunto de las administraciones sanitarias, al efecto del sistema de precios de referencia y al incremento del uso de los medicamentos genéricos, junto a otras medidas sobre la oferta aplicadas por el Ministerio. 
 
Si realizamos un seguimiento del incremento del gasto farmacéutico mediante la facturación de recetas médicas en los últimos tres años nos encontramos un incremento medio nacional del 17,58% (casi 2 mil millones de euros de diferencia) y la evolución en las diversas Comunidades Autónomas se refleja en la siguiente tabla:
 
 
Hoy, no hay prensa local que se precie, que no haya reflejado en sus titulares esta noticia, valorando a su CCAA al alza o a la baja (por encima de la media, por debajo de la media nacional). Pero esta comparación entre CCAA no es del todo real…. ya que este titular “solo” hace referencia al gasto farmacéutico “pagado a las Oficinas de Farmacia” por las recetas dispensadas en ellas que han sido prescritas por médicos del SNS, tanto de atención primaria (93%) como de hospitales (7%). 
 
¿Realmente es esta la cantidad total que invertimos todos los españoles en medicamentos y productos sanitarios? Pues no. Cada CCAA tiene diferentes prestaciones excluidas de las recetas y no se contabilizan los gastos destinados a su compra en estos datos, por poner algunos ejemplos:
 
         – Tiras reactivas de medición de glucosa.- leemos en prensa “Los diabéticos reclaman poder tener «libre acceso» en toda España a todas las tiras de autoanálisis de la glucosa. En la actualidad, sólo cuatro comunidades autónomas -Galicia, Canarias, Comunidad Valenciana y Andalucía- permiten la libre distribución en oficinas de farmacia de las tiras reactivas para la medición de glucosa de los pacientes con diabetes. En el resto, la entrega se hace directamente en los centros de salud y es la Administración sanitaria autonómica, la que decide la marca de tiras y medidores por medio de concursos restrictivos.
 
 
         – Absorbentes de incontinencia urinaria, la gestión es diferente en cada CCAA, y muchas realizan concurso centralizados para su distribución a Residencias Sociosanitarias. Incluso hemos encontrado una propuesta de una CCAA que va a permitir la prescripción/dispensación de absorbentes “genéricos”.
 
         – Todos los medicamentos que se gestionan desde los servicios farmacéuticos hospitalarios. Los hospitales gastan el 15% de su presupuesto en medicamentos. Las cantidad en euros… «el secreto mejor guardado». Y en este porcentaje no se contabilizan los productos sanitarios (prescritos por receta en atención primaria) pues son gestionados directamente desde suministros del hospital y llevan contabilidad distinta. 
 
Independientemente de las cifras, la contención del gasto farmacéutico es uno de los caballos de batalla permanentes de la Administración Sanitaria, que, pese a la apuesta por varias medidas como los medicamentos genéricos y los de menor coste, ve como su desembolso en farmacia no deja de crecer. Algunas CCAA han puesto en marcha varios mecanismos para actuar sobre estos incrementos en gastos en farmacia, pero no han valorado su repercusión en los pacientes:
 
 
         – Andalucía se ha dotado de una norma para aplicar en sus hospitales: la llamada “financiación selectiva de los medicamentos”. En virtud de ella, la Consejería de Salud podrá dejar de pagar indicaciones de medicamentos que los pacientes de otras regiones reciben gratis.
 
         – Madrid y C Valenciana han decidido dispensar sólo desde los hospitales fármacos que antes se expendían desde las Oficinas de farmacias. Entre los medicamentos afectados figuran antineoplásicos, biológicos o interferones. Una medida a mitad de camino entre el fin de conseguir «un mayor control y seguimiento de estos tratamientos» y la reducción del gasto farmacéutico. Si bien no se han medido los costes “indirectos”….. para el paciente. Quizá difíciles de cuantificar, pero no por ello insignificantes. Mientras que antes bastaba con acercarse a la farmacia cercana a su casa, ahora deberá efectuar un trayecto, en algunos casos de 100 km (50 ida, 50 vuelta), dificultades para mantener la cadena de frío que exigen algunos de estos fármacos y adaptarse al horario matinal de los servicios de FH (complicado de compaginar si se cuenta con un puesto de trabajo).
 
Lástima que las cuentas no cuadren siempre.